Trump condicionó el pacto con Irán a su "comportamiento": "Si no me gusta, volveremos a lanzar bombas"
En el marco del G7, el presidente de EE.UU. aseguró que el Estrecho de Ormuz reabrirá en 48 horas, pero descartó cualquier inversión estadounidense en la reconstrucción del país persa.

Resumen para apurados
A solo dos días de la histórica firma de un memorando de entendimiento en Suiza, el presidente Donald Trump enfrió el clima de distensión con una advertencia contundente. Desde la cumbre del G7 en Evian, Francia, el mandatario estadounidense aseguró que el uso de la fuerza sigue sobre la mesa si Teherán no cumple estrictamente con lo pactado o si el acuerdo final no resulta de su agrado.
"Si no se comportan, volveremos a lanzar bombas justo en medio de sus cabezas", declaró Trump, al restar peso institucional al documento que se rubricará mañana. Pese a que los líderes del G7 celebraron el acuerdo como una oportunidad única para la estabilidad regional, la retórica del presidente estadounidense resaltó la fragilidad de un pacto que depende de la interpretación personal del inquilino de la Casa Blanca.
Trump vinculó directamente el éxito diplomático con la salud de la economía global. Celebró el desplome de los precios del crudo y el rally de las bolsas tras el anuncio, al advertir que, sin este entendimiento, el mundo se encaminaba a una "depresión mundial".
En esa línea, adelantó que el Estrecho de Ormuz -vital para el comercio energético- recuperará la normalidad operativa en "un día o dos", tras meses de bloqueos y hostilidades.
Respecto a las cláusulas económicas, el presidente fue tajante. "Estados Unidos no pondrá dinero", dijo. Desmintió las versiones sobre un fondo de 300.000 millones de dólares para el desarrollo iraní, al aclarar que, si bien otros países podrían invertir, Washington no se comprometerá financieramente hasta ver un cambio real en la conducta de la República Islámica.

