Rechazó jugar para Túnez, eligió a Suecia, le marcó un golazo y le pidió perdón ¡a su madre! en el Mundial 2026
El mediocampista Yasin Ayari aprovechó un error defensivo, abrió el marcador en el estreno de la Copa del Mundo y no celebró por respeto a sus raíces familiares.

El mediocampista Yasin Ayari aprovechó un error defensivo, abrió el marcador en el estreno de la Copa del Mundo y no celebró por respeto a sus raíces familiares.
Recién arranca el Mundial 2026 y ya se reventaron decenas de gargantas en la cancha. Es que marcar un gol en el torneo más importante del planeta es el sueño de cualquier futbolista. Sin embargo, este domingo hubo uno que no se gritó en Suecia-Túnez. Más bien fue un pedido de perdón, como si se tratara de la famosa Ley del ex que está presente semana tras semana en el fútbol argentino.
El protagonista de este festejo tímido que no tardó en dar la vuelta al mundo fue Yasin Ayari. El volante sueco abrió el marcador con un verdadero golazo: aprovechó un regalo de toda la línea defensiva tunecina y, desde afuera del área, sacó un potente remate que se colgó de un ángulo. Apenas la pelota infló la red, juntó las manos y se disculpó.
El mediocampista del Brighton tenía motivos personales para vivir el partido de una manera diferente. Su madre nació en el país africano y durante años existió la posibilidad de que él defendiera esos colores a nivel internacional.
De hecho, antes de la Copa del Mundo de Qatar 2022, la federación tunecina realizó gestiones para sumarlo a su selección. Sin embargo, Ayari y su círculo más cercano optaron por mantener el camino que había iniciado con la representación sueca.
La decisión estuvo vinculada a su fuerte identificación con el lugar donde nació y creció: Solna, al norte de la ciudad de la capital Estocolmo. Según trascendió, siempre consideró prioritario “devolverle algo al país que lo cuidó”, una postura que además contó con el respaldo de su familia.
La conexión entre los Ayari y las Águilas de Cartago, sin embargo, todavía no está cerrada. Taha, hermano menor del volante, sigue en el radar del seleccionado africano, cuyo cuerpo técnico observa de cerca a futbolistas con ascendencia tunecina nacidos en Europa. Lo de Yasin, en cambio, ya no tiene vuelta atrás: seguirá defendiendo la camiseta auriazul de Suecia y soñando con avanzar lo más lejos posible en este Mundial 2026.
Más allá de esta historia personal, ya en tiempo de descuento, Ayari volvió a convertirle a Túnez con un disparo inatajable para la paliza 5-1 definitiva y, aunque no gritó desaforadamente su doblete, sí salió corriendo a abrazarse con sus compañeros.

