Qué fue de la vida de Lucas Scarlato, el juvenil de River que se fue a Italia por la patria potestad
A poco menos de un año de su polémica salida del Millonario, el juvenil de 17 años se asentó en las divisiones menores del Parma.

A poco menos de un año de su polémica salida del Millonario, el juvenil de 17 años se asentó en las divisiones menores del Parma.
En diciembre del 2025 River perdió a uno de sus mayores proyectos por la patria potestad. Luca Scarlato, enganche categoría 2009, abandonó el club y partió hacia el Parma de Italia luego de que su representante, Martín Guastadisegno, le abonara un resarcimiento económico a su familia. Hoy, a casi diez meses de su partida, el talentoso mediapunta se destaca en las inferiores del conjunto italiano.
Luego de la controversia que generó su salida, Scarlato debutó con el Sub-18 del Parma en febrero. Durante el primer semestre disputó 15 partidos, convirtió cinco goles y fue una de las figuras de un equipo que finalizó décimo en el campeonato de la categoría.
Su nivel provocó que fuera promovido al Parma Primavera, la máxima categoría del fútbol juvenil italiano -equiparable a la Reserva en Argentina-, conformada por los 20 equipos que disputan la Serie A. En este certamen, el joven de 17 años lleva disputados cuatro partidos, dos como titular y dos ingresando desde el banco.
La salida de Scarlato trajo mucha polémica por la forma en la que se fue. Desde River afirman que se acercaron en varias oportunidades para ofrecerle su primer contrato como profesional, pero que desde el lado de la representación no encontraron respuestas positivas. Es por esto que la dirigencia del Millonario llegó a denunciar formalmente a Guastadisegno ante la FIFA, con el objetivo de que se le revocara la leicencia como representante, algo que finalmente no ocurrió.
Pese a que el juvenil llegó a Parma mediante un convenio que les "permite a ambos clubes mantener y seguir consolidando su histórica relación institucional, reconociéndose beneficios económicos futuros a favor de River Plate", esta situación marcó un antes y un después en la institución, que ahora controla mucho más de cerca a quienes representan a sus juveniles.
