Prolongan el mandato de autoridades en UNLaR
Información + Opinión - La Rioja, Argentina

Por una amplia mayoría, que alcanzó el 89% de los votos afirmativos, la Asamblea Universitaria aprobó el nuevo Estatuto impulsado por la gestión encabezada por la rectora Natalia Albarez Gómez, marcando un paso histórico en el proceso de transformación y modernización de la UNLaR..
Alrededor de las 14:45 inició la Asamblea Universitaria en el Anfiteatro 17 de Octubre de esta Institución. Estuvo presidida por la rectora Natalia Álbarez Gómez y por el vicerrector Luis Oviedo.
"Actuamos con mucho amor, responsabilidad y urgencia. Tenemos muchos tiempos récords, porque con esfuerzo hemos respondido a demandas históricas, como de infraestructura", expresó Álbarez Gómez, a la vez que enfatizó que «construir una Universidad es volver a poner en el centro a los estudiantes, docentes y nodocentes".
"Quiero agradecer a las áreas que organizaron este evento tales como la secretaría del Consejo Superior, Secretaría General, Relaciones Institucionales y FUNLaR", expresó la funcionaria.
Por su parte, el vicerrector manifestó: "es necesario entrar en una dinámica que nos posicione a nivel nacional. Se trabajó en la parte electoral, donde nos ponemos en concordancia con las otras universidades en cuanto a los mandatos, para integrarnos de manera inequívoca con aquellos reemplazos que pueda haber en los plazos de vigencia de un mandato".
"Ustedes tienen la voz y el voto para dar continuidad a la UNLaR. Siempre va a estar presente la institución por encima del nombre y de los hombres, este no es un proyecto que viene a una perpetuidad, el único nombre que se va a perpetuar va a ser el de la Universidad Nacional de La Rioja", concluyó el ingeniero.
Al inicio del debate, se procedió a la votación del estatuto en términos generales y se aprobó por unanimidad. A continuación, se aprobó el título uno del Estatuto, por unanimidad.
La reforma estatutaria representa una actualización profunda de la vida institucional de la UNLaR, orientada a optimizar el funcionamiento de la universidad y adecuar su estructura a los desafíos actuales de la educación superior.
Entre sus principales avances, el nuevo Estatuto promueve una administración más eficiente de los recursos, contribuyendo a disminuir el gasto político y priorizar la inversión en las funciones sustantivas de la universidad: la enseñanza, la investigación, la extensión y la vinculación con la comunidad.
Asimismo, la nueva normativa amplía y fortalece los mecanismos de participación democrática, garantizando una mayor representación de los distintos sectores que integran la comunidad universitaria. Como así también se adecúa a los sistemas electorales de las universidades nacionales, debido a que la UNLaR era una de las 3 instituciones de educación superior pública que tenía 3 años. La ampliación de los mecanismos democráticos y la modificación a 4 años de los cargos electos consolidan una institución más abierta, moderna y transparente.Para el cargo de Rector o Rectora, se elevó la exigencia del domicilio real en la provincia a 5 años previos al acto eleccionario. En el caso de los decanatos de los departamentos, se eliminó la obligatoriedad de residir en la ciudad Capital, requiriendo el domicilio en la provincia y la pertenencia docente al departamento respectivo; en tanto que para las sedes regionales se mantuvo la exigencia de residencia en el lugar de asiento de la misma. Ante vacancias definitivas, el proyecto fijó un plazo de convocatoria a elecciones dentro de los 30 días, reservando los reemplazos automáticos exclusivamente para el último año de gestión. Por último, el régimen electoral redujo del 15% al 10% la diferencia necesaria para triunfar en primera vuelta con un piso del 40% de los votos ponderados, y se eliminó la previsión de la boleta única electrónica para dotar al sistema de adaptabilidad técnica y presupuestaria en el futuro.El proyecto fue el resultado de un amplio proceso de diálogo, debate y construcción colectiva, en el que participaron representantes de todos los estamentos y de los diversos espacios políticos que conforman la universidad, generando consensos en torno a una visión compartida de futuro.
Con esta aprobación, la UNLaR inicia una nueva etapa institucional, basada en la modernización, la democratización y el fortalecimiento de la calidad académica, consolidando una universidad más eficiente, participativa y preparada para los desafíos del presente y del futuro.
El proyecto fue el resultado de un amplio proceso de diálogo, debate y construcción colectiva, en el que participaron representantes de todos los estamentos y de los diversos espacios políticos que conforman la universidad, generando consensos en torno a una visión compartida de futuro.
Con esta aprobación, la UNLaR inicia una nueva etapa institucional, basada en la modernización, la democratización y el fortalecimiento de la calidad académica, consolidando una universidad más eficiente, participativa y preparada para los desafíos del presente y del futuro.


