Polémica por las medidas de seguridad en Estados Unidos Polémica por las medidas de seguridad en Estados Unidos en la previa del Mundial
Controles migratorios, demoras y deportaciones marcaron la llegada de selecciones, árbitros e hinchas al país anfitrión.

Controles migratorios, demoras y deportaciones marcaron la llegada de selecciones, árbitros e hinchas al país anfitrión.
Las estrictas medidas de seguridad implementadas por Estados Unidos en la previa del Mundial comenzaron a generar repercusiones entre selecciones, árbitros e hinchas que intentan ingresar al país. En medio del endurecimiento de la política migratoria impulsada por el gobierno de Donald Trump, distintos episodios ocurridos en aeropuertos y controles fronterizos encendieron el debate sobre los protocolos aplicados de cara al torneo.
Uno de los casos más resonantes fue el del árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, elegido entre los 52 jueces que participarán de la Copa del Mundo. El referí fue retenido al arribar a Miami y posteriormente deportado hacia Turquía luego de que las autoridades migratorias consideraran “inadmisible” su ingreso por inconvenientes vinculados al proceso de verificación de antecedentes.
Desde la FIFA aclararon que no intervienen en las decisiones migratorias del país organizador y remarcaron que la determinación depende exclusivamente del gobierno estadounidense. En paralelo, el Ministerio de Juventud y Deportes de Somalia expresó su rechazo a lo sucedido e inició gestiones diplomáticas para solicitar explicaciones formales. Artan, por su parte, aseguró que mantiene el foco en continuar con su carrera profesional pese a la situación atravesada.
Los controles también alcanzaron a distintas delegaciones. Futbolistas de Senegal fueron sometidos a revisiones exhaustivas en la pista de aterrizaje en Carolina del Norte, mientras que la selección de Uzbekistán atravesó un fuerte operativo de seguridad al llegar a Nueva York. Los procedimientos incluyeron perros de rastreo, detectores de metales y extensas inspecciones de equipaje.
Otro de los focos estuvo puesto sobre las selecciones de Medio Oriente. México confirmó semanas atrás que Irán establecería allí su base durante el Mundial, una decisión que buscó evitar inconvenientes migratorios en territorio estadounidense. En tanto, Irak continúa con problemas para completar el ingreso de parte de su plantel y cuerpo técnico, ya que varios integrantes aún no recibieron la visa correspondiente.
Dentro de ese contexto, el delantero iraquí Aymen Hussein relató haber sido retenido durante siete horas en el aeropuerto de Chicago y sometido a un extenso interrogatorio. “Me trataron como a un terrorista”, expresó el futbolista luego del episodio. Más tarde, las autoridades estadounidenses indicaron que se trató de una confusión de identidad.

