Pese a las polémicas, decisiones correctas en Portugal-Croacia
El penal fue la más controversial, pero hay un futbolista que decide jugar y otro no. En la del final, hasta el croata reconoció que la pelota le rozó el pelo.

El penal fue la más controversial, pero hay un futbolista que decide jugar y otro no. En la del final, hasta el croata reconoció que la pelota le rozó el pelo.
Como prioridad absoluta, hay que aclarar que las decisiones que tomaron los árbitros ayer, en un partido tan controversial como lo fue este Portugal-Croacia, para mí fueron todas acertadas. En los goles anulados por fuera de juego, por supuesto no hay nada para discutir. Eso es algo factual y que se define rápido. La mayor polémica, creo yo, incluso superior a la del gol del final, fue la del penal en favor de Portugal. Y creo que está bien sancionado.
¿Por qué está bien sancionado? Porque hay un jugador que quiere ir en busca de la pelota y otro, el croata, que se desentiende por completo de la trayectoria de la pelota y lo único que intenta es desestabilizar a Renato Veiga, que es el que iba a cabecear. Y en este tema hay un dato imposible de pasar por alto y es que la pelota iba hacia ese sector. Muchas veces, si la pelota no cae en esa zona, ese agarrón se deja pasar y no se sanciona. Al haber caído justo en ese lugar en donde Renato Veiga iba a ir a cabecear y termina cayéndose, el VAR convocó al árbitro.
También te puede interesar: Las nuevas reglas del Mundial que se aplicarán en el fútbol argentino


En la jugada del final, no hay mucho para discutir. De hecho, terminó reconociendo el propio jugador croata, Igor Matanovic, que le había rozado en el pelo. Porque fue eso, apenas un roce en el pelo que no cambió la trayectoria de la pelota. Y a partir de esto, se armó también cierto revuelo sobre por qué el árbitro fue convocado a un on-field review para una jugada que es factual. Los argumentos son dos: la primera, que pudo haber sido convocado para que interpretara el desvío posterior en el defensor portugués (no fue un toque deliberado); y la segunda, pese a ser una jugada factual la del fuera de juego, en situaciones tan determinantes en un partido, que se dan sobre la hora, lo ideal es que el VAR convoque al árbitro para darle transparencia a la situación, para que el árbitro le muestre al público que él observó la jugada y que terminó tomando una decisión. En este caso puntual, la de anular el gol. Los árbitros definen esto como control de juego.
Hay una intención de las autoridades que haya control en el juego y que el árbitro le pueda explicar a la gente la decisión después de haber visto la jugada al monitor. Es verdad que va "por fuera del protocolo", pero es algo totalmente aceptado y hasta les piden a los árbitros que en situaciones tan difíciles de resolver, cuando se define un partido en minutos finales, vayan al monitor y hablen para el público para transparentar a la situación. Y eso fue lo que hizo el juez noruego Espen Eskas.


