Mohamed, nuevo rector de la UNT, recordó el momento más complicado de su vida: "Aprendí a pedir ayuda cada vez que no puedo"
El rector de la UNT sufrió hace 17 años un accidente que le provocó un grado de discapacidad que lo dejó al borde de la jubilación. Cómo se recuperó y las enseñanzas que cambiaron sus perspectivas.

Resumen para apurados
Elegido para conducir los destinos de la Universidad Nacional de Tucumán hasta 2030, el rector Sergio Mohamedmantuvo una extensa entrevista en "Panorama Tucumano", en la que repasó sus años dentro de la institución, los desafíos deberá afrotar y también recordó el momento más complicado de su vida, del que reconoció, aprendió "a pedir ayuda cada vez que no puedo".
Acompañado por Horacio Madkur, su compañero en la fórmula elegida por la Asamblea Universitaria por 146 votos, Mohamed no dudó ni un segundo. "El 30 de septiembre de 2009. Como soy futbolero, el día que el Pulga (Luis Rodríguez) jugaba en la Selección. El momento más complicado de mi vida fue cuando tuve un accidente, me caí y sufrí una lesión medular", recordó el flamante rector, que luego profundizó sobre la experiencia que cambió sus días para siempre.
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"Estuve 45 días internado en el Sanatorio del Norte, con tres cirugías de por medio. Como digo en joda, tengo una ferretería en la espalda. Luego vinieron siete meses de rehabilitación en Buenos Aires. Muy duro. Estar lejos de los hijos, con un régimen que me despertaba a las 7 de la mañana, a las 8.30 tenía terapia ocupacional, a las 9 kinesiología, a las 11 psicólogo, luego almorzaba, a las 14 kinesiología de nuevo, a las 15 terapia ocupacional; merendaba; a las 18 kinesiología de nuevo y una visita de mi ex esposa, que me acompañó en ese momento, una hora por día y arrancar de nuevo", apuntó Mohamed.
Si bien reconoció que "no tuve riesgo de vida", explicó que "sí tuve una cuestión que moviliza mucho. Estaba en una terapia intensiva, absolutamente consciente de lo que pasaba a mi alrededor. Y si hay un problema en la terapia intensiva es que uno tiene mucho tiempo para pensar. Si nos paramos ahí es durísimo estar consciente de todo, pero la mayor motivación que tuve fue 'qué ejemplo le doy a mis hijos de esta situación'. Cómo les muestro que el padre, en una situación compleja, sale adelante y no se cae. Ese era el único objetivo".
Continuando con su relato, Mohamed admitió que debido al "grado de discapacidad que me correspondía, me jubilaba a los 43 años". Pero estando en una camilla del centro de rehabilitación, en mayo de 2010, recibió una llamada inesperada que le dijo: "te han elegido consejero superior".
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Consultado si durante la etapa más desgastante de la rehabilitación pensó en la muerte, fue tajante: "Me gusta vivir y me gusta ser productivo. Tengo un lema de vida y ayer en el teatro me dieron un golpe bajo. Me pusieron la canción "Honrar la vida", que es un himno de vida mío. Hoy podría estar jubilado en mi casa, sin hacer nada. Pero no es lo mío. Y como decía en broma, 'me jubilan a los 44 años, me voy a mi casa y voy a matar a alguien'. Mis hijos me decían, 'por favor papá, no te jubilés'. Tenían 14 y 16 años cuando sufrí el accidente. Eran momentos difíciles. Ellos transitaron todo ese camino también, algún tiempo solos, con mi mamá, cuando mi ex esposa estaba conmigo en Buenos Aires. No fue fácil, pero siempre el objetivo siempre fue 'hago más para salir más rápido'".
Mohamed también revivió una escena que le dejó una enseñanza en la que se sostiene hasta estos días. "Venía el Mundial 2010 y le pregunté al kinesiólogo (con el que trabajaba a diario): ¿Compro el plasma para ver el Mundial? En realidad, quería saber si volvía a Tucumán o no. Pero en dos segundos me hizo entender las cosas: 'No sé si te vas a ir en silla de rueda, en andador o con bastón. Te vas a ir de acá cuando demostrés que sos independiente. Sabía que no iba a volver a caminar como antes, pero tenía que demostrar que con mi discapacidad podía ser independiente. Y eso es mi vida. Trato de ser independiente en lo que puedo, pero aprendí a pedir ayuda cada vez que no puedo".
Mirando hacia su inminente conducción de la UNT, Mohamed ponderó que "soy de armar equipos de trabajo, soy de derivar tareas. Se que no lo puedo hacer solo. El Rectorado es la gestión de un equipo grande de trabajo".


