Luca Dulor ganó el oro con Los Leones y habló del desafío de disfrutar: "Es lo más lindo que te puede pasar"
El tucumano contó cómo se preparó el equipo para sostener la intensidad pese a las diferencias en el marcador y qué aprendió en su primer torneo con la selección mayor.

Resumen para apurados
La medalla de oro ya estaba en sus manos, pero Luca Dulor seguía pensando en algo más que el resultado. Había llegado a los Juegos Suramericanos para disputar su primer torneo con Los Leones, después de un año en el que pasó del Mundial Junior a entrenarse con la selección mayor. En la cancha encontró partidos con amplias diferencias de goles y una exigencia que no dependía del marcador: sostener la intensidad hasta el final. Fuera de ella, encontró tiempo para aprender y disfrutar una experiencia que, meses atrás, todavía imaginaba lejana.
"Significa mucho este torneo. Es mi primer torneo con Los Leones, así que fue muy importante para mí y lo disfruté un montón", contó. La frase tiene detrás un recorrido que, hasta hace poco, el propio Dulor veía lejano. El año pasado había jugado el Mundial Junior; luego llegó la convocatoria para entrenarse con el seleccionado absoluto y, finalmente, la oportunidad de integrar el equipo en una competencia.
Meses antes de los Juegos, cuando todavía se preparaba para ese desafío, había sido prudente con sus expectativas. "Lo importante es seguir sumando minutos, ganar experiencia y aprovechar esta oportunidad", le decía entonces a LA GACETA. Ahora puede mirar ese primer torneo completo y ponerle palabras a lo que vivió: "Aprendí muchas cosas nuevas que me ayudan para el futuro".
Argentina llegó sabiendo que habría diferencias con varios de sus rivales. Dulor explicó que el equipo había tenido en cuenta esa realidad durante la preparación, sin cambiar por eso su manera de afrontar la competencia. "Sabíamos a qué nos íbamos a encontrar. Igual nos preparamos como para todo torneo, con mucha seriedad", señaló.
El tucumano atribuyó parte de la superioridad argentina al recorrido que tiene el seleccionado dentro del hockey internacional y a las distintas condiciones en las que se preparan los equipos de la región. "Quizás muchos seleccionados son amateurs. En Argentina también es amateur el hockey, pero nos preparamos como profesionales", explicó. Y agregó que el país lleva años entre las grandes potencias de este deporte.
Las diferencias en el marcador también plantearon una exigencia durante los partidos: sostener el juego cuando el resultado ya estaba encaminado. "Es difícil a veces mantener la intensidad y la concentración cuando hay una gran diferencia de goles", reconoció Dulor. Por eso, dijo, el plantel trabajó con un objetivo concreto: "Siempre mantener una intensidad alta de juego, aunque el partido lleve una amplia diferencia de goles".
Para él, la experiencia tenía además un significado personal. Llegó a Los Leones desde Tucumán, una provincia que, según había explicado en una entrevista anterior, ofrece menos posibilidades de desarrollo que Buenos Aires y otros centros del hockey argentino. Para continuar su carrera debió mudarse, reorganizar su rutina y cursar sus estudios de manera virtual. San Martín, el club donde creció y al que llama su segunda casa, siguió siendo su punto de referencia.
Esa historia ayuda a entender por qué, al hablar del oro, Dulor eligió detenerse tanto en lo aprendido como en lo disfrutado. Ya conocía la exigencia de entrenar con la selección mayor; esta vez pudo atravesar un torneo entero como parte del equipo. "Disfrutar de jugar en la selección es lo más lindo que te puede pasar y a veces es difícil disfrutar cuando estás en el alto rendimiento", reflexionó.
Dulor dice que tuvo la suerte de poder hacerlo. Se va de los Juegos con una medalla, su primer torneo con Los Leones y una experiencia que, espera, le sirva para lo que viene.

