Leopoldo Abán, escritor y legislador de la Puna jujeña
Su principal afán fue presentar proyectos para brindar soluciones a los pobladores de la región altiplánica.

Leopoldo Abán nació en Abra Pampa, provincia de Jujuy, el 15 de noviembre de 1910 y como hombre del interior, tuvo una destacada presencia como historiador, autodidacta y periodista durante más de sesenta años en diferentes ámbitos. Tras completar su instrucción en la Escuela Nacional Nº 21 de la localidad donde nació, se trasladó a San Salvador de Jujuy para formarse en la Escuela de Artes y Oficios, siendo actualmente la Escuela de Educación Técnica - EET "Escolástico Zegada".
Regresó a Abra Pampa con una irrevocable vocación por la investigación de campo y en el año 1934, impulsado por sus tempranas inquietudes culturales, fundó el periódico "El Inca de Cochinoca", junto a Narciso Ramos, Cecilio Garzón y el sacerdote Adalberto Beck, marcando un hito en la prensa del altiplano.
En el ámbito familiar, contrajo matrimonio en la emblemática Iglesia de Casabindo en 1940, y ese mismo año demostrando una notable inclinación a las letras publicó "Un hijo de la Puna frente al mandato de su tierra" que fuera un pilar fundamental para la historiografía autóctona, y al que le seguirían muchos otros escritos de un valor incalculable para la recuperación de la memoria colectiva.
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Comenzó su carrera como director de la Escuela de Quinchagual, una localidad ubicada a cincuenta kilómetros de Abra Pampa. Junto a sus tareas docentes, continuó con sus investigaciones folclóricas, geográficas e históricas. Posteriormente, fue nombrado juez de Paz en Cochinoca. En ese rol, no dudó en recorrer kilómetros a pie o a caballo, con el fin de ser útil a la comunidad. Se preocupó buscando soluciones a los conflictos existentes logrando como mediador, que los vecinos valoraran su buena predisposición. Esta experiencia le permitió conocer a fondo las problemáticas puntuales de la región, incorporando testimonios orales y recopilando documentos de gran importancia para el conocimiento de la historia local.
Más tarde, se desempeñó como comisario en las localidades de Santa Catalina, Volcán, Mina El Aguilar y Abra Pampa. Fue una época caracterizada por el aislamiento geográfico y la escasez de recursos humanos en la frontera, siendo un referente de consulta en calidad de autoridad y consejero comunitario.
Afiliado a la Unión Cívica Radical, militó activamente en la política y por su desempeño y compromiso, fue elegido diputado provincial. Durante sus años de mandato, su principal afán, fue presentar proyectos referidos especialmente a la Puna y brindar soluciones a sus pobladores. Entre sus logros, se destaca la escrituración de terrenos para aquellas familias que durante generaciones y en total desamparo, vivían en esos lugares dedicadas al cuidado de llamas, alpacas y ovejas, y al trabajo en telares para la fabricación de ponchos y prendas de vestir, sin pensar en la titularidad de sus tierras que si este legislador, se preocupó.
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Su actividad más importante fue el estudio de la historia de la provincia de Jujuy. En sus escritos analizó los pueblos del norte jujeño y del exTerritorio Nacional de los Andes. En una de sus publicaciones del año 1990, rescato el pasado de antiguos pueblos como Yavi, Santa Catalina, Rinconada, Cochinoca y Casabindo, entre otros. Debido a esta prolífica labor cultural, la Municipalidad de la capital lo declaró Ciudadano Ilustre, siendo una distinción recibida con gran beneplácito por toda la población.
Leopoldo Abán solía decir que sus estudios no tenían otro norte que "rendir un emocionado homenaje a los hombres que, durante la colonia o después de nuestra emancipación nacional, se constituyeron por amor al terruño y afanes de progreso, para honrar a la jujeñidad". Tuvo un papel importante en la película "La deuda interna" dirigida por el jujeño Miguel Ángel Pereira recibiendo elogios en la prensa local e internacional. En su honor, la localidad de Abra Pampa fundó el Museo Arqueológico "Leopoldo Abán", bautizado con su nombre en reconocimiento a sus méritos y como una forma de revalorizar su obra y la cultura puneña.
A lo largo de su vida escribió más de cuarenta libros, muchos de los cuales quedaron inéditos. Actualmente, el propósito de su familia, es reeditar su obra cumbre: "Abra Pampa: nombres, fechas y datos históricos". Su fallecimiento, ocurrido el 20 de noviembre de 2001, causó un profundo pesar. Durante las honras fúnebres en Abra Pampa, el presidente del museo que lleva su nombre expresó una frase que resume su legado: "Lo hecho por Leopoldo Abán vivirá por siempre en el sentimiento de una ciudad agradecida".
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Finalizo mencionando solo un detalle que muestra como fue Abán. En un encuentro que mantuve en la calle, en una breve conversación, le comenté de algunas dudas que me surgían del origen de la Sociedad Rural Jujeña. Me escucho sin decir nada, despidiéndose con un apretón de manos. A los dos días me anuncian su visita y al ingresar me hace entrega de papeles referidos a la primera y verdadera fundación histórica de la Sociedad Rural ocurrida en el año 1910 siendo su primer presidente el Dr Víctor M Gámez. Agradecido por este gesto, le trasladé esta información al ingeniero agrónomo Marcelo Sánchez Mera quien, con el documento que le di, corroboró sus trabajos de investigación, incorporando nuevos datos para la publicación de su libro "Sociedad Rural".
De esta manera Abán sin ningún interés personal, me entregó decretos y escritos que fueron instrumentos importantes que estaban en el olvido, y que sirvieron para que Marcelo publicara con Fernando E Labarta para que la comunidad conozca exactamente cuándo comenzó a funcionar la entidad mencionada. (Autoría Fernando Zurueta).
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