Saltar al contenido
En vivo

La solitaria cruzada de un exmilitar surcoreano contra los millones de minas fronterizas

La solitaria cruzada de un exmilitar surcoreano contra los millones de minas fronterizas

3 min
CompartirWhatsAppXFacebook
La solitaria cruzada de un exmilitar surcoreano contra los millones de minas fronterizas
La solitaria cruzada de un exmilitar surcoreano contra los millones de minas fronterizas

Por Newsroom Infobae

Agrega Infobae a tus medios preferidos en Google

Por Ruy A. Valdés

"Me esfuerzo por asegurar que nuestros jóvenes soldados nunca mueran ni resulten heridos en accidentes con minas terrestres, y que ningún ciudadano sufra accidentes o pierda la vida a causa de ellas," dijo a EFE este exoficial de antiespionaje de 71 años de edad.

PUBLICIDAD

Rodeado de minas desactivadas, detectores y mapas en su casa de la aldea noroccidental de Haemaru, en plena Zona de Control Civil (CCZ) surcoreana, Kim afirmó haber contribuido a retirar y localizar unos 6.000 artefactos explosivos.

Más de dos millones de minas siembran sin embargo la zona de acceso restringido a la población civil donde reside y la Zona Desmilitarizada (DMZ) que separa a las dos Coreas, técnicamente todavía en guerra, según la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Antipersona.

PUBLICIDAD

La solitaria cruzada del fundador del Instituto de Desminado de Corea comenzó en el año 2000, cuando se encontraba todavía en el Ejército.

Dos de sus compañeros resultaron gravemente mutilados por la explosión de uno de estos artefactos en una zona donde él había recomendado reforzar el desminado, un episodio que le dejó un sentimiento de culpa. Su frustración posterior con los métodos del Ejército le llevaron luego a abandonar las fuerzas en 2003 y dedicarse al desminado como civil.

PUBLICIDAD

"En un terreno como la DMZ, con bosque, piedras y maleza, no se podía pasar el detector (del Ejército) a tres centímetros del suelo", recordó Kim.

"Las minas no ayudan a la seguridad nacional. Por eso tenemos que retirarlas," afirmó el exsoldado, según quien estos artefactos han matado o herido a unos 6.000 soldados surcoreanos y 1.300 civiles.

Todavía se producen "tres o cuatro" incidentes con minas al año en Corea del Sur, según Kim, y desde el año 2000 son más las víctimas civiles que las militares, porque los soldados suelen usar caminos revisados mientras que los agricultores trabajan en zonas sin señalización clara.

PUBLICIDAD

"Estaba trabajando en el campo. No la vi; la pisé y explotó", recordó a EFE Ahn Mi-jae, agricultora septuagenaria que en 2011 perdió la parte inferior de la pierna izquierda tras pisar una mina antipersona.

"No pudieron salvarme la pierna y acabaron cortándomela tres veces,", señaló a EFE Lee Hyung-il, agricultor nacido en 1965, que tenía 24 años cuando una explosión le hizo perder gran parte de la pierna derecha y toda la mano derecha.

PUBLICIDAD

La familia de Lee se había establecido en la zona en el marco de programas estatales de repoblamiento agrícola impulsados a finales de los 60 y principios de los 70, en los que algunos residentes aceptaban cultivar tierras fronterizas con la condición de no demandar al Estado si sufrían accidentes por minas o explosivos.

Aunque ambas víctimas han tenido acceso a indemnizaciones, las consideran insuficientes y denunciaron que carecen de recursos para comprar nuevas prótesis con las que reemplazar las actuales.

El exsoldado vincula el desminado con la reconciliación en la península coreana, en un momento en que las relaciones entre las dos Coreas se encuentran en uno de sus puntos más bajos y a días de que se cumplan 76 años del inicio de la Guerra de Corea, que terminó en un armisticio en lugar de un acuerdo de paz.

PUBLICIDAD

Indicó que la adhesión de las dos Coreas a pactos internacionales contra las minas, como la Convención de Ottawa, permitiría abrir un proceso conjunto de desminado que podría eliminar estos artefactos en un plazo de diez años.

Kim contribuyó además a la aprobación de una ley de 2015 para apoyar a víctimas de explosiones de minas, aunque sigue denunciando que la legislación es demasiado restrictiva con las operaciones de desminado por expertos civiles.

"Toda mi familia está en contra. Me dicen: '¿Por qué sigues quitando minas usando tu pensión?'", explicó Kim, que está casado y tiene una hija y un hijo adultos.

Al ser preguntado sobre cuándo dejará de hacer este trabajo, Kim afirmó que continuará "hasta el último respiro", antes de regresar a sus labores de desminado bajo el calor abrasador del verano. EFE

(foto)(vídeo)

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

#internacionales#solitaria#cruzada#exmilitar#surcoreano#contra#los#millones#minas#fronterizas#buenos aires + caba
CompartirWhatsAppXFacebook

Más de Últimas Noticias