La inflación de los trabajadores golpeó con más fuerza a los jubilados
En los primeros siete meses de 2026, los precios acumularon un aumento de 18,5%; si ese ritmo se replicara en lo que resta del año, la inflación anual sería de 33,7%.

La inflación de julio fue de 2,4%, 0,7 puntos porcentuales por encima de junio, interrumpiendo la desaceleración observada en los tres meses anteriores. La inflación interanual se ubicó en 32,9%, 0,4 puntos por encima del mes previo. Así lo indica un informe del Instituto de Estadística de los Trabajadores (IET), de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) y el Centro para la Concertación y el Desarrollo (CCD).
En los primeros siete meses de 2026, los precios acumularon un aumento de 18,5%; si ese ritmo se replicara en lo que resta del año, la inflación anual sería de 33,7%. En julio, la inflación fue más alta en hogares con jefe jubilado (2,46%) y mujer (2,42%) (gráfico 5). La razón de esto tiene que ver con las subas en servicios públicos como electricidad y agua, que afecta más a este tipo de hogares (los jubilados pasan más tiempo en el hogar que el resto de las franjas etarias y por tanto el impacto de los servicios públicos es mayor; a su vez, los hogares jubilados son más feminizados dada la mayor expectativa de vida de las mujeres).
En contraste, la inflación fue más moderada en los hogares asalariados no registrados, desocupados e inquilinos (por debajo del 2,3%). En los primeros dos casos, esto se debe a que los alimentos subieron por debajo del nivel general y a que el impacto del alza del turismo impacta poco, dado que se trata de hogares de ingresos relativamente bajos. En el caso de los inquilinos, la menor suba se debe a que los alquileres subieron menos que la inflación (1,8%).
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Al considerar la inflación de los últimos doce meses, se observa que fue ligeramente más alta en los hogares con jefe no asalariado (33,5%) y menor en los hogares con jefe inquilino (32,2%) y asalariado no registrado (32,5%). Un factor explicativo de esto es que las naftas estuvieron entre los rubros que más subieron en el último año, con impacto en los trabajadores no asalariados. En julio, la inflación fue mayor en los hogares más ricos. En el decil 10 (10% de mayores ingresos), fue de 2,66%, casi 3 décimas por encima del nivel general. En contraste, en el resto de los deciles estuvo entre 2,20% y 2,35%. La razón de este comportamiento diferenciado es lo ocurrido con el turismo y las vacaciones de invierno: como se mencionó, los paquetes turísticos y hoteles treparon por encima del 20%, coincidente con la temporada alta invernal. Un patrón similar siguieron los pasajes en avión (+21,7%). Sin embargo, el impacto diferenciado de la inflación desaparece cuando se considera un período de 12 meses. Allí se observa que todos los deciles tuvieron inflaciones muy similares (entre 32,7% y 33%), lo que se debe debe principalmente a que los alimentos (que inciden muy diferente entre los estratos de ingresos) subieron muy parecido al nivel general.


