Fue campeón del mundo y nunca jugó un partido con la Selección Argentina
El arquero integró la lista para el Mundial de 1986 sin antes haber disputado ni un minuto con la celeste y blanca.

El arquero integró la lista para el Mundial de 1986 sin antes haber disputado ni un minuto con la celeste y blanca.
Fue convocado para México 1986 sin haber disputado un solo partido con la Mayor y terminó levantando la Copa. La historia de Héctor Zelada guarda un registro llamativo porque el arquero, pese a haber obtenido el trofeo más preciado,nunca llegó a debutar con la camiseta albiceleste.
Ya en aquel momento, la convocatoria del surgido de Rosario Central resultó llamativa. Carlos Bilardo lo incluyó como tercer arquero pese a que jamás lo había probado en un amistoso. Desde 1979, el guardameta estaba radicado en México, donde defendía al América y se había convertido en una de las grandes figuras del fútbol local.
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El puesto tenía como principal referente a Ubaldo Fillol, campeón en 1978 y titular durante las Eliminatorias, pero el entrenador decidió no llevarlo a la Copa. Nery Pumpido quedó como primera opción y Luis Islas fue elegido como suplente. Para el tercer lugar apareció Zelada, quien atravesaba un gran momento y había sido elegido mejor arquero de México en 1983, 1984 y 1985.
Su presencia en el plantel también estuvo vinculada con un detalle particular: Argentina se concentró en las instalaciones del América, donde Zelada era una figura muy querida. Incluso participaba de los amistosos que el equipo de Las Águilas disputaba contra la Selección durante la preparación. El exjugador Ricardo Peláez recordó que el argentino llegó a defender el arco del club frente al combinado nacional.
La relación con Fillol, además, le generó un curioso reto de Bilardo. Zelada había reconocido públicamente su admiración por el Pato, algo que no cayó bien en el entrenador. Según relató años después, el técnico le dijo: "Usted no vuelva a decir que Fillol es su ídolo, me está dejando como tarado". En otra ocasión, incluso le había advertido: "Todo el periodismo pidiéndome por Fillol, te pongo a vos y lo elogiás a Fillol... me tirás la gente en contra".
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Pero el arquero también tuvo una participación especial en uno de los partidos más recordados de aquella Copa. Fue quien consiguió las camisetas azules utilizadas ante Inglaterra, una indumentaria que terminó asociada para siempre con los dos goles de Diego Maradona. Zelada tenía un local de ropa deportiva y contactos con Le Coq Sportif, la marca que vestía a la Selección, lo que facilitó la confección de aquella equipación improvisada.
Antes del Mundial, además, México había intentado tentarlo. El arquero recibió una propuesta para nacionalizarse y defender al seleccionado local, después de sus destacadas temporadas en el América."Previo al Mundial tuve oportunidad de ser invitado a comer por Guillermo Cañedo (empresario televisivo y máximo dirigente de la Federación Mexicana de Fútbol) y el señor presidente de México ese momento, Rafael del Castillo, que me hablaron de nacionalizarme y atajar para la selección mexicana", contó.
La posibilidad finalmente no prosperó porque ya había disputado un torneo internacional juvenil con Argentina. "Para mí fue muy importante que se hayan fijado en mí, pero desafortunadamente no se pudo porque ya había jugado un torneo internacional juvenil con Argentina. Me hubiera gustado estar en la Selección Mexicana y hubiese dado todo de mí, pero tuve la fortuna de ser nominado a la Selección Argentina y me encontré con la inmensa sorpresa de ser campeón del mundo", explicó en ESPN.
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Zelada fue campeón mundial sin haber jugado un solo minuto con Argentina, ni antes ni después de México 1986. A diferencia de otros terceros arqueros, como Ricardo La Volpe en 1978, que acumuló seis partidos con la Mayor, el rosarino jamás llegó a ponerse oficialmente el buzo albiceleste. Por eso, entre todos los campeones del mundo con la celeste y blanca —Passarella es el único bicampeón—, su caso permanece como uno de los más extraordinarios.

