Saltar al contenido
En vivo

El mapa nunca visto de San Miguel de Tucumán: un recorrido para descubrir la huella francesa de la capital

Un circuito turístico invitó a mirar con otros ojos una arquitectura marcada por la inmigración francesa y por los vínculos que transformaron la provincia.

5 min
Compartir
El mapa nunca visto de San Miguel de Tucumán: un recorrido para descubrir la huella francesa de la capital
El mapa nunca visto de San Miguel de Tucumán: un recorrido para descubrir la huella francesa de la capital

Resumen para apurados

Las agujas marcan las 5.55 desde hace años. Nadie sabe con certeza cuándo se detuvo el reloj que corona la estación Bartolomé Mitre, pero ahí sigue. Inmóvil. Como una postal congelada del pasado. Hoy, debajo de ese reloj comenzó un viaje muy distinto al de los antiguos trenes. Uno que invitó a descubrir que San Miguel de Tucumán todavía conserva una ciudad con acento francés.

Más de 80 personas -entre turistas, pero sobre todo tucumanos curiosos por redescubrir su propia ciudad- participaron del primer recorrido organizado por la Alianza Francesa de Tucumán y la Dirección de Turismo de la Municipalidad. La convocatoria fue tan importante que los organizadores debieron sumar un segundo bus turístico y tienen en carpeta repetir esta experiencia en las próximas semanas.

También te puede interesar: El tiempo en Tucumán: ¿Chau invierno? Anuncian que "El Niño" traerá temperaturas primaverales esta semana

Bastaba mirar alrededor para entender que la propuesta había despertado un interés diverso. Había niños que recorrían los edificios tomados de la mano de sus madres; estudiantes de francés que seguían cada explicación con entusiasmo, felices de escuchar palabras y referencias aprendidas en clase, y hasta un joven que confesaba entre risas haber elegido especialmente su vestimenta para la ocasión: una camisa roja, un buzo azul y un estilo cuidado, inspirado en la elegancia parisina, aunque con un aire descontracturado y juvenil.

"Hoy conmemoramos un nuevo aniversario de la Revolución Francesa y elegimos esta fecha para inaugurar este recorrido, que invita a descubrir la huella francesa en San Miguel de Tucumán", explicó Mariana Sawaya, directora de la Alianza Francesa, antes de desear éxitos en francés con bon courage y despedirse con un merci beaucoup.

La primera parada no fue casual. Antes de convertirse en un ícono ferroviario, la estación Bartolomé Mitre simbolizó el ingreso de una nueva etapa para la provincia.

También te puede interesar: Martes con ascenso de temperatura en La Rioja

Mientras el grupo levantaba la vista hacia el histórico edificio, el guía Jorge Cáceres recordó que la llegada del ferrocarril en 1876 cambió para siempre el destino de esta tierra. "Gracias al tren fue posible transportar maquinaria, azúcar y materias primas, conectar Tucumán con Buenos Aires y, a través del puerto, con Europa. Ese vínculo facilitó el arribo de técnicos, ingenieros, comerciantes y empresarios franceses que encontraron en el auge de la industria azucarera una oportunidad para desarrollar sus proyectos", contó..

El viaje inaugural fue encabezado por el presidente tucumano Nicolás Avellaneda y contó con la presencia de Domingo Faustino Sarmiento. Años más tarde, en 1891, se inauguró la estación Bartolomé Mitre, cuya monumental estructura de hierro y vidrio todavía recuerda aquella época de expansión económica.

"Entre los nombres que dejaron una huella sobresale Clodomiro Hileret, quien llegó como contratista de obras ferroviarias y terminó convirtiéndose en uno de los principales impulsores de la modernización de la industria azucarera. También aparece el ingeniero Felipe Bertrés, colaborador de Manuel Belgrano y de José de San Martín, responsable del diseño de la antigua Ciudadela", enumeró el guía.

Monefin — Préstamos o tarjetas de crédito

La siguiente parada fue la Alianza Francesa. Su fachada blanca, de líneas sobrias, molduras clásicas y altos portones conserva la elegancia de principios del siglo XX. Sobre la entrada, la bandera francesa ondea como un puente entre dos historias que comenzaron a encontrarse hace más de un siglo.

Tras cruzar un estrecho pasillo de ladrillos vistos y antiguas estructuras de hierro, los visitantes llegaron a los patios interiores. Allí, bajo las galerías y entre árboles, la institución sigue siendo un espacio dedicado a difundir la lengua y la cultura francesas.

El profesor Carlos Alvarado señaló que la Sociedad Francesa nació en 1879 para brindar asistencia a los inmigrantes que llegaban a Tucumán. "Con el tiempo se transformó en mucho más que una mutual ya que aquí funcionó una escuela donde los hijos de las familias francesas aprendían el idioma de sus padres y lo hablaban incluso durante los recreos"- relató- "ambién fue escenario de obras de teatro, conciertos y reuniones sociales que mantenían vivo el vínculo con la tierra de origen".

La influencia francesa, no obstante, trascendió la vida de la colectividad. Figuras como Amadeo Jacques, quien impulsó una profunda renovación educativa desde el Colegio Nacional, o el intelectual Paul Groussac, dejaron una marca que todavía forma parte de la historia cultural argentina.

La última parada no fue un edificio, sino una invitación. El recorrido terminó en el centro de la Plaza Independencia. Allí, volvió a tomar la palabra Cáceres quién pidió a los asistentes no mirar el piso y sino al frente y a su alrededor.

De pronto, la ciudad cotidiana comenzó a revelar otra historia. La Casa de Gobierno, diseñada por Domingo Selva, exhibe una marcada inspiración francesa en su gran cúpula, su fachada y el Salón Blanco. Muy cerca, el Jockey Club luce un frente de estilo borbónico francés. A unas cuadras la antigua Sociedad Francesa, Casa Apás y otros edificios históricos completan un paisaje urbano donde la influencia gala permanece a la vista, aunque muchas veces pase inadvertida.

No se trataba de descubrir lugares desconocidos, sino de observar de otra manera los espacios por los que miles de tucumanos pasan todos los días.

Cuando el recorrido llegó a su fin, la Plaza Independencia  repleta de rosas blancas y  caminantes,  ya no parecía la misma. Porque aunque las fachadas seguían donde siempre habían estado, ahora contaban una historia distinta. Como el reloj detenido de la estación Mitre, esos edificios conservan fragmentos de un pasado que todavía se enlazan con el presente. Solo hacía falta que alguien invitara a detener el paso, levantar la vista y descubrir que, en pleno corazón de San Miguel de Tucumán, sigue latiendo un mapa francés que durante mucho tiempo permaneció escondido.

#sociedad#mapa#nunca#visto#san#miguel#tucuman#recorrido#para#descubrir#huella#francesa#capital#tucumán
Compartir

Más de Ascenso