El Dallas Stadium, una joya tecnológica: así es el estadio donde Argentina jugará ante Austria
Pantalla gigante, césped de alta precisión y climatización total.

Resumen para apurados
La Selección Argentina afrontará sus próximos compromisos del Mundial 2026 en un escenario imponente y de última generación: el Dallas Stadium, ubicado en Arlington, dentro del corredor Dallas–Fort Worth, en Estados Unidos. Allí, el equipo de Lionel Scaloni enfrentará hoy a Austria y cerrará la fase de grupos el sábado 27 frente a Jordania, en un recinto preparado para grandes citas.
Con capacidad para 80.000 espectadores -expandible a 94.000-, el estadio fue inaugurado en 2009 y es la casa de los Dallas Cowboys de la NFL. Sin embargo, su versatilidad lo convirtió en un espacio habitual para eventos deportivos de primer nivel y espectáculos masivos.
Para este Mundial, además, fue sometido a una renovación millonaria: se invirtieron 350 millones de dólares en mejoras tecnológicas y de infraestructura para cumplir con los exigentes estándares de la FIFA.
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La magnitud del estadio también se refleja en su rol dentro del torneo: no solo albergará los dos partidos de la Albiceleste en la fase de grupos, sino que será sede de otros encuentros clave, incluida una de las semifinales, lo que lo posiciona como uno de los escenarios centrales de la Copa.
Aunque durante años fue conocido como Cowboys Stadium y luego adoptó el nombre comercial de AT&T Stadium, para el Mundial utilizará la denominación Dallas Stadium, en línea con las regulaciones de la FIFA.
Uno de los rasgos más impactantes del recinto es su gigantesca pantalla led, una estructura de 600 toneladas que cuelga a 27 metros del campo de juego. Desde su inauguración, ostenta el récord Guinness como la pantalla de alta definición más grande en un estadio deportivo. Sus dimensiones equivalen a la altura de un edificio de siete pisos o a la mitad de una cancha de fútbol, permitiendo una visibilidad privilegiada desde cualquier sector.
El clima también juega
El clima extremo de Texas también juega su partido. Para el encuentro ante Austria, se espera que la temperatura exterior supere los 40 grados. Sin embargo, el estadio cuenta con un techo retráctil y un sistema de climatización integral que permite mantener condiciones óptimas tanto en las tribunas como en el campo de juego, un factor que podría influir en el ritmo de los partidos.
Otro de los aspectos clave es el césped. A diferencia de la superficie sintética habitual en la NFL, para el Mundial se instaló pasto natural cultivado especialmente en Colorado, a más de 1.000 kilómetros de distancia. La colocación estuvo a cargo de la empresa Precision Turf y responde a un desarrollo impulsado por la FIFA tras años de investigación junto a universidades estadounidenses.
El objetivo fue garantizar una superficie segura, uniforme y adaptable al clima. Para ello, se incorporaron tecnologías innovadoras: luces led que simulan el espectro solar durante las 24 horas para favorecer el crecimiento del césped, sensores subterráneos que regulan la temperatura de las raíces y un sistema híbrido que combina fibras sintéticas con naturales para evitar desprendimientos.
Incluso, el estadio cuenta con 18 estructuras lumínicas suspendidas desde el techo, diseñadas específicamente para el cuidado del terreno de juego, en un avance que especialistas consideran inédito en este tipo de escenarios.


