EEUU propuso disolver el comité de la ONU en el que la Argentina sostiene su reclamo por las Malvinas
Según una resolución publicada por el organismo, la administración Trump "solicitó la finalización del mandato" del Comité Especial de Descolonización; "dejó de cumplir su propósito original", evaluó la representante estadounidense.

Estados Unidos propuso poner fin al mandato del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, el organismo en el que la Argentina mantiene activo su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas. El planteo, presentado el 15 de octubre ante la Cuarta Comisión de la Asamblea General, cuestiona la utilidad del comité y el gasto que demanda su funcionamiento.
La representación estadounidense sostuvo que el organismo perdió su propósito original y criticó que continúe revisando los mismos asuntos año tras año, pese a que más de 80 antiguas colonias se incorporaron a la ONU como Estados miembros. También cuestionó los recursos destinados a sus actividades y a los viajes que realiza a territorios del Caribe y el Pacífico Sur.
La iniciativa tiene un impacto directo para la Argentina: el Comité Especial de Descolonización, conocido como C-24, es uno de los principales espacios de Naciones Unidas en los que el país expone su posición sobre Malvinas y consigue respaldo internacional para que Londres retome las negociaciones por la soberanía.
La propuesta estadounidense abre un interrogante para la estrategia diplomática de Javier Milei. En los últimos meses, el Presidente había encontrado señales favorables a su reclamo en declaraciones de Donald Trump, quien incluso había planteado la posibilidad de revisar la tradicional posición de neutralidad de Estados Unidos sobre la soberanía del archipiélago y se había ofrecido como eventual mediador.
Sin embargo, la administración republicana ahora impulsa el cierre del organismo que cada año respalda la convocatoria a la Argentina y al Reino Unido para que reanuden las negociaciones por las islas. La iniciativa no constituye un pronunciamiento estadounidense contra la soberanía argentina, pero sí pone en discusión la continuidad de uno de los ámbitos multilaterales que Buenos Aires utiliza para sostener su posición.
Qué es el Comité de Descolonización y para qué sirve
El Comité Especial de Descolonización es un órgano de las Naciones Unidas creado para seguir la situación de los territorios que todavía no alcanzaron un gobierno propio pleno. Se lo conoce como C-24 por la cantidad original de integrantes que tenía cuando se conformó.
Su tarea consiste en examinar los casos pendientes de descolonización, escuchar a representantes de los territorios y de los Estados involucrados y promover que se avance hacia una solución conforme a los principios establecidos por Naciones Unidas.
Actualmente, el comité supervisa 17 Territorios No Autónomos, entre ellos las Islas Malvinas, Gibraltar, el Sáhara Occidental y Puerto Rico. La categoría de Territorio No Autónomo identifica a territorios cuyos pueblos, según el sistema de la ONU, todavía no alcanzaron el autogobierno pleno.
En el caso de Malvinas, la cuestión tiene la particularidad de que la Argentina y el Reino Unido mantienen una disputa de soberanía sobre las islas. Por eso, el reclamo argentino sostiene que el conflicto debe resolverse mediante negociaciones entre ambos países.
Cada año, el C-24 analiza el caso y aprueba una resolución que insta a Buenos Aires y Londres a reanudar las negociaciones para encontrar una solución pacífica. En junio pasado, el comité volvió a respaldar ese llamado mediante un texto impulsado por Chile, Cuba, Nicaragua, Venezuela y Bolivia.
Aunque sus resoluciones no resuelven por sí mismas la disputa ni obligan a una transferencia de soberanía, constituyen una herramienta diplomática para mantener la cuestión en la agenda internacional y reforzar el reclamo argentino.
Qué dijo Estados Unidos para pedir el cierre del comité
El planteo de Washington quedó registrado en el documento GA/SPD/841 de Naciones Unidas, publicado el 15 de octubre, que resume la sesión de la Cuarta Comisión de la Asamblea General. Durante su intervención, la representante estadounidense sostuvo que el Comité Especial de Descolonización "ha perdido su propósito original" y reclamó poner fin a su mandato.
La diplomática argumentó que más de 80 antiguas colonias ya se incorporaron a la ONU como Estados miembros y cuestionó que el organismo siga examinando los mismos textos todos los años. También apuntó contra los viajes que realiza el comité a territorios del Caribe y el Pacífico Sur, que describió como un desperdicio de tiempo y recursos.
Estados Unidos sumó otro argumento: recordó que Puerto Rico fue retirado en 1953 de la lista de Territorios No Autónomos, aunque el comité continúa celebrando audiencias anuales sobre ese territorio. Según la representante, los habitantes de los territorios que todavía figuran en esa lista merecen algo mejor que ser utilizados como instrumentos en campañas políticas.
Con esos argumentos, la delegación estadounidense pidió terminar con el mandato del C-24. La intervención no mencionó específicamente a las Islas Malvinas, pero la iniciativa afecta el funcionamiento del organismo en el que la Argentina sostiene su reclamo de soberanía.
Qué cambiaría para la Argentina si se disuelve el organismo
La eventual desaparición del C-24 eliminaría un ámbito específico en el que la Argentina presenta todos los años su posición sobre Malvinas y obtiene pronunciamientos favorables a la reanudación del diálogo bilateral.
Eso no significaría que el reclamo argentino desaparezca ni que el Reino Unido obtenga automáticamente un reconocimiento de soberanía. La controversia podría continuar planteándose en otros ámbitos de Naciones Unidas y mediante las vías diplomáticas que utilice el país.
La diferencia estaría en el espacio institucional dedicado a examinar los casos pendientes de descolonización. Sin el comité, la Argentina perdería una instancia especializada que trata la cuestión Malvinas de manera periódica y en la que cuenta con el respaldo de otros países.
La iniciativa de Washington también abre un debate más amplio sobre el funcionamiento del organismo. Mientras Estados Unidos considera que su mandato quedó desactualizado y que sus actividades consumen recursos sin resultados suficientes, los países que respaldan la continuidad del C-24 sostienen que todavía existen territorios pendientes de descolonización y controversias que requieren atención internacional.
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