Economía plateada: por qué la experiencia de los mayores tendrá cada vez más valor en la economía
Más años de vida abren nuevas preguntas sobre trabajo, aprendizaje, vínculos y envejecimiento activo.

Resumen para apurados
"¿Qué vamos a hacer con tantos viejos?". Aurora Rueda, especialista en Gerontología y Geriatría y miembro del Centro Internacional de Longevidad, lanzó la pregunta sin esquivar una palabra que su trabajo busca resignificar. El problema no es que vivamos cada vez más años sino qué lugar les damos a quienes llegan a esa etapa de la vida.
La imagen que aprendimos durante años también empieza a cambiar. Esa pirámide poblacional ancha abajo, llena de niños y jóvenes, y más finita arriba, donde estaban los mayores, poco a poco pierde su forma.
"Estamos viviendo el futuro y estamos viviendo una revolución", planteó Federico Díaz Marino, director ejecutivo de Fundación León. Para él, no es una transformación lejana. "Las pirámides van a invertirse", advirtió.
Lo ve incluso cuando la organización sale a los barrios. "Nos cuesta en los barrios populares encontrar familias con hijos", contó al referirse a los programas destinados a chicos de entre 0 y 4 años.
La baja de la natalidad y el aumento de la expectativa de vida empiezan así a mover una estructura que parecía estable y dejan abierta la pregunta: si vamos a vivir más, ¿seguiremos pensando la vejez como una etapa de retiro?
Rueda y Díaz Marino llevaron esa discusión a una de las mesas de "Sentirnos Bien: la salud en tiempos de grandes cambios", la edición de Encuentros LA GACETA dedicada a pensar cómo están cambiando nuestras formas de vivir y cuidarnos.
Para Díaz Marino, vivir en una sociedad con más personas mayores no cambia solamente la composición de la población. También modifica el lugar que ellas pueden ocupar en el trabajo, el consumo, los servicios y la vida social.
"Hoy se habla de silver economy, de la economía plateada", explicó. El concepto pone el foco en una población que no solo necesita cuidados, sino que también tiene experiencia, conocimiento acumulado y capacidad para seguir participando de la actividad económica.
Según el director de Fundación León, hoy todavía existe una gran cantidad de población joven activa, pero ese escenario puede cambiar. "Va a llegar un momento en donde no va a haber tanta y las personas mayores van a empezar de vuelta a ocupar lugares estratégicos", sostuvo. Y agregó dos razones: "Primero, la experiencia que tienen y, segundo, las ganas de seguir devolviendo su conocimiento que han podido adquirir a lo largo de la vida".
Por eso, Fundación León ya trabaja con centros de envejecimiento activo en San Miguel de Tucumán, Yerba Buena y Banda del Río Salí. Díaz Marino contó que los cupos suelen llenarse y que existe una fuerte demanda.
"La gente busca relacionarse", explicó. Y vinculó esa necesidad con algo que, para él, debe empezar a ocupar más espacio: "No estimular solo lo físico", sino también trabajar sobre la salud cerebral y emocional.
Aurora llevó la conversación hacia los prejuicios que todavía acompañan a la vejez: ahí entra el viejismo. La gerontóloga lo definió como "el conjunto de prejuicios que existen con respecto al viejo". Y enumeró algunas de esas ideas: "Los viejos son decadentes, los viejos no pueden, los viejos no pueden trabajar, tienen una dificultad para estudiar".
Para la especialista, el problema no está solamente en cumplir años, sino en la mirada que se construye alrededor de quien envejece. "Nadie quiere ser viejo en esta sociedad", planteó. Y después lo resumió en una frase todavía más directa: "El viejismo no son las arrugas, son cómo te mira el otro". Esa mirada, además, puede terminar volviéndose propia. Rueda sostuvo que muchas personas empiezan a verse a sí mismas según lo que la sociedad espera de ellas. Por eso cuestiona palabras como "pasivo" y la idea de que jubilarse supone entrar en una etapa donde ya no queda demasiado por hacer.
La historia de León Feller va exactamente en la dirección contraria. Díaz Marino recordó que fundó Fundación León a los 90 años y murió a los 102. "Piensen a los 90 años qué pueden crear, formar", propuso.


