Dillom cumplió con su promesa y fue a comer milanesas a la casa de un fan
El artista vio la propuesta en redes sociales y cumplió un sueño que parecía imposible. Junto a uno de sus músico compartió la mesa familiar con un plato bien argento.

Dillom cumplió con su promesa y fue a cenar a la casa de un fan. Luego de un ida y vuelta en Twitter, el músico aceptó la invitación a comer milanesas con puré y el encuentro hogareño se volvió viral.
Todo comenzó cuando un fan escribió en la red social de la X que su madre le dio la idea de invitar al músico a comer a su casa. Inesperadamente, el mensaje llegó hasta Dillom y aceptó la propuesta.
Así, fue a comer junto a uno de sus músicos y fu fotografiado en la mesa familiar disfrutando de uno de los platos argentinos más clásicos. "Muy rico, che", expresó en un video que no demoró en volverse viral en redes sociales.
El tweet que originó todo rezaba; "Tengo una remera de Dillom por cada recital al que fui, debo tener como 15. Hoy mi mamá vio una y me dijo 'Si tanto te gusta Dillom, invitalo a comer'. Sí ma, jajajajajajaj, ya me va a dar bola. Le preparo unos fideos y le pido que me cante mientras lavo los platos".
Este mensaje fue publicado el pasado 17 de septiembre y la respuesta de Dillom dejó ver su humiladad: "Voy amigo, ¿dónde es?". El fan le respondió que su casa quedaba en Almagro y, finalmente, concretaron la cita.
El cantante de "Cirugía" acudió a la cena junto al "Gringo", su amigo y guitarrista, quien también disfrutó de la comida casera y protagonizaron un cómico momento: "El Gringo quiere repetir, lo único", dijo Dillom mandando al frente a su amigo.
Días atrás, Dillom también estuvo en boca de los medios de comunicación por su participación en el concierto de Lali Espósito, donde interpretaron juntos la canción "33" y culminaron el momento con un beso en la boca.
Cómo es el nuevo disco de Dillom
En su crítica para La Viola (TN), Yanet Ingravallo escribió: Dillom decidió cambiar de piel. Después de transitar la oscuridad de Post Mortem y Por cesárea, el artista se anima en su tercer disco a correr los límites de su propia música y meterse en un territorio mucho más bailable, ruidoso y desbordado.
La nueva violenciase muestra como una especie de fotografía deformada de la época: en ella conviven las suciedades de la actualidad, la sobreestimulación, la necesidad de encajar, el consumo desmedido del entretenimiento, la locura y el vacío.
Este tercer disco rompe con todo lo conocido no solo porque dialoga con el post-punk, el rock and roll, la electrónica y el pop -sin encasillarse en ninguno de ellos- sino que además demuestra que el artista está dispuesto a ensuciarse para entender lo que significa vivir en estos tiempos.
El resultado de toda esa búsqueda es la versión más salvaje, divertida y ruidosa de Dillom encapsulada en 14 canciones en las que invita a bailar, gritar con euforia y sacarle el polvo a aquello que muchas veces se intenta esconder.
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