Cuti y Lisandro, los chamanes de la Selección Argentina que fueron claves ante Cabo Verde
Amigos fuera de la cancha, ambos conforman una sólida dupla central dentro de la cancha. La importancia de las relaciones humanas dentro de un equipo que se acostumbró a sufrir y a ganar.

Amigos fuera de la cancha, ambos conforman una sólida dupla central dentro de la cancha. La importancia de las relaciones humanas dentro de un equipo que se acostumbró a sufrir y a ganar.
Sacando a un Lionel Messi que hace de lo excepcional algo cotidiano, Lisandro Martínez y Cristian Romero fueron dos de los estandartes de la Selección Argentina en el sufrido triunfo ante Cabo Verde por los dieciseisavos de final del Mundial. Su amistad fuera de la cancha se traslada al verde césped con abrazos de liberación como el que se vio ayer tras el triunfo o en el mismo estadio hace dos años atrás cuando la Albiceleste venció a Colombia en la final de la Copa América con ellos dos como figuras. Luego de la victoria frente a los africanos, se produjo un divertido intercambio entre ambos ante las cámaras de TyC Sports en el que recordaron el divertido episodio del magiclick en el aeropuerto de Kansas.
Tanto Licha como Cuti tuvieron participación activa en los tres goles de la Selección Argentina. El zaguero del Manchester United asistió a Messi en el primero con un pase largo fenomenal que había sido marcado por Lionel Scaloni en el cooling break. En el alargue, además, convirtió el 2 a 1 parcial con un potente remate al primer palo tras un corner.
También te puede interesar: La autocrítica de Messi tras el partido con Cabo Verde: "Hay mucho por mejorar"
El cordobés, por su parte, cabeceó un tiro de esquina en el segundo tiempo de la prórroga que se desvió en la mano de Diney Borges y se metió contra el palo izquierdo de Vozinha para darle el triunfo a la Selección Argentina.
Además de su influencia en los tantos de la Albiceleste, ambos tuvieron un rol protagónico durante el partido. Pese a que llegó tarde para tapar el remate de Deroy Duarte en el primer gol caboverdiano, Lisandro fue de los más claros con pelota ante un equipo que en varios momentos del partido se encerró en un bloque bajo y muy difícil de penetrar. Cuti, en cambio, realizó varios anticipos que fueron fundamentales para evitar contragolpes del rival.
Ambos nacidos en 1998, conservan una amistad desde que compartían plantel en selecciones juveniles y se fue incrementando con sus convocatorias a la Mayor. Junto con Nahuel Molina, de la misma categoría, conforman "La banda del palo santo", apodo que nació luego de que Lisandro Martínez prendiera uno "para cambiar las energías" tras la derrota con Arabia Saudita en el Mundial 2022.
También te puede interesar: Messi tuvo un socio de lujo


Desde entonces se transformó en una costumbre que acompañó a la Selección Argentina en los títulos de Qatar y Estados Unidos 2024, y que también dice presente en esta Copa del Mundo, en la que vivieron un episodio igual de curioso que de particular: cuando la seguridad aeroportuaria de Kansas le registraba las valijas a ambos, les confiscaron el magiclick que utilizan para prender el palo santo y ahuyentar las malas energías. Este momento, que provocó la carcajada de Lionel Messi, fue recordado por ambos tras el partido ante las cámaras de TyC Sports. "Se lo sacaron a este", dijo Cuti señalando a su compañero de zaga, que agregó entre risas: "Parecía una cuchilla de lejos".
Fue en aquella Copa América de Estados Unidos en la que Lisandro Martínez le sacó el puesto a Nicolás Otamendi y conformó junto a su amigo Cuti una dupla central prácticamente infranqueable que recibió apenas un gol en el torneo. Las lesiones de ambos provocaron que prácticamente no volvieran a coincidir hasta este Mundial para el que Scaloni los eligió nuevamente como zaga titular y, pese a que ya concedieron más tantos que aquella vez, volvieron a tener actuaciones destacadas.
Esta amistad, que literalmente llevan en la piel debido al tatuaje que se hicieron junto a Molina tras la consagración en Qatar, se ve reflejada dentro de la cancha. Al igual que en el triunfo ante Colombia ambos cayeron en el césped del Miami Stadium, exhaustos, y se fundieron en un simbólico abrazo.
También te puede interesar: "Sabíamos que iba a ser un partido duro", aseguró Messi
La solidez, entiende Scaloni, no tiene que ser únicamente futbolística. Establecer vínculos sólidos entre sus dirigidos es fundamental para lograr grandes cosas. El de la dupla central argentina es uno de los ejemplos más claros.


