Cuatro actitudes tóxicas que te impiden superar a un ex, según un grupo de psicólogos
Especialistas en salud mental advierten sobre las conductas y trampas que boicotean el proceso de duelo tras el fin de una relación y extienden el malestar de forma innecesaria.

Resumen para apurados
Las separaciones suelen tener una parte difícil que impacta en la salud mental y, aunque muchas veces se plantean para un bien posterior, el resultado se siente demasiado lejano en las primeras instancias. Es que las rupturas implican transitar un proceso en el que lo mutuo se convierte en individual. Hacer el camino de reacomodación, en el que la vida debe amoldarse a un nuevo estilo, puede ser costoso porque suelen aparecer actitudes que solo logran un retroceso.
Alejarse y abandonar viejos hábitos no se logra más que con la práctica. El cerebro, al estar acostumbrado a un modo de vivir y compartir, tiende a querer resguardar esas estructuras de las que, de a poco, debe deshacerse una persona que acaba de separarse. El grupo de psicólogos cognitivo-conductuales madrileños, Cipsia, señala que hay cuatro posturas que, una vez tomadas, representan el indeseado retroceso.
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Los bucles del "por qué". Para los especialistas, buscar las razones que motivaron la ruptura puede ser útil siempre que se haga de forma saludable. Pero el otro extremo es dar vueltas al tema de forma incesante. Probablemente esto no arroje más luz sobre las conclusiones a las que ya se había llegado. Repetir una y otra vez un análisis en la cabeza da una falsa sensación de que se está descubriendo algo. Las obsesiones, en contrapartida, incrementan las emociones displacenteras.
Comprobar un cambio de página. Es agradable reconocer el cambio de página propio. Pero en una separación, puede ser innecesario chequear constantemente si el otro también pasó de página. Las redes sociales dificultan el alejamiento completo, siempre a disposición del saber público. Comprobar si hay cambios, o no, en la vida de un ex, es una forma de no asumir la ruptura y entrar en una búsqueda incesante que solo fomenta las esperanzas de volver a lo que alguna vez fue.
Añoranza de los buenos momentos. El pensamiento en loop tiene la capacidad de revivir emociones de gran intensidad: mientras más se piensa, más fuerte puede volverse un sentimiento. Reavivar las emociones de enamoramiento hacia una pareja anterior no es solo recordar de forma positiva; es, también, revivir los sentimientos de una relación extinta que llegó a su fin. Además, esto conlleva frecuentemente la aparición de un sentimiento de nostalgia, extrañamiento y soledad del que precisamente se intenta huir en una ruptura.
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Ser amigos antes de tiempo. Las relaciones cordiales brindan paz, por lo que no es descabellado pensar que se puede mantener un vínculo saludable con una expareja. Pero el volver a ser amigos debe darse en el momento indicado y no antes de tiempo. Ser amigos es posible tras finalizar la relación. El peligro detrás de esta actitud, según los especialistas, reside en que suele usarse como una estrategia para recuperar la confianza y la relación ya terminada.
Aunque es fácil caer en estas actitudes que hasta a veces se disfrazan bajo nobles intenciones, es importante evitarlas para poder hacer un camino limpio y cuidar la salud mental tras una separación dolorosa.


