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Colegio Nacional, "El Vejigazo" y los recuerdos de antaño

Las "Estudiantinas", fiestas con veladas picarescas, fueron la antesala de la Fiesta de los Estudiantes. El relato de Fernando Zurueta, uno de los protagonistas de las ingeniosas celebraciones.

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Colegio Nacional, “El Vejigazo” y los recuerdos de antaño
Colegio Nacional, “El Vejigazo” y los recuerdos de antaño

Recordando la importancia del Colegio Nacional es rescatar su historia con los bachilleres que fueron destacados en la política, la poesía, la pintura, la música, como en otros aspectos dejando valores importantes a la sociedad.

En ese entonces, el respeto a las instituciones y personas, se mantuvieron en la corrección, manteniendo su rebeldía natural, por alguna circunstancia que no les agradaba, manifestando sus reclamos entendiendo que se cometen una injusticia.

Lo demostraron mediante manifestaciones, escritos y planteos que sobresalen por encima de lo común ganándose el comentario "íSon los alumnos del Colegio Nacional!".

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La relevancia del Colegio no se limitó solo al campo educativo. Se remontan a más cien años de historia con la primavera, que con sus festejos nace una idea maravillosa: "Estudiantinas", creando fiestas con veladas picarescas donde los estudiantes organizan festejos con desfiles y música con una expresión propia siendo una antesala de lo que fue la Fiesta Nacional de los Estudiantes.

Las veladas con juegos florales y coronación de reinas fueron en el emblemático Teatro Mitre, (creado en el año 1901) lugar de encuentro para esos acontecimientos.

Tiempo después nace "El Vejigazo", los estudiantes vestidos de mujeres, ingresaban convertidos en "bataclanas" en el año 1936. Fueron actuaciones memorables en representaciones teatrales, publicaciones humorísticas y sketches. El libro sobre esta celebración, escrito por el recordado periodista y amigo Juan Horacio "Kuti" Pasini Bonfanti, rescató del olvido estas crónicas juveniles mediante una minuciosa investigación. El nombre del evento hacía alusión a "un golpe dado con una vejiga llena de aire que no daña pero despierta", siendo una ingeniosa forma de manifestar el humor donde los estudiantes eran sus "socios septembrinos", prometiendo que la concurrencia "irían con el convencimiento de que no podrían contener sus vejigas de tanta risa".

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Ante el éxito, los alumnos (solo permitido para varones y Ana Niño como alumna) de quinto año autodenominados "las "vejigas" preparaban murgas y revistas humorísticas. En los boletines de propaganda se inmortalizó el dibujo de un mono inflando una vejiga, obra de Antonio Zorrilla, exvejiga de la institución.

Sobre esta pasión primaveral, Rodolfo Ceballos escribió: "No fue un sueño de primavera. La voluntad infantil con participación sostiene como una lámpara votiva, similar a las de las estatuas griegas, la chapa inicial de una pasión que late entre esfuerzos y emociones".

Cada año se pedía autorización al rector, quien inicialmente compartía estas presentaciones con gusto. Sin embargo, el entusiasmo oficial fue decayendo cuando "los muchachos" aumentaron el tono de sus bromas. Al decir de "Kuti", "los tiempos se prestaban para la cháchara" y abundaba el material para satirizar a profesores, celadores, personal de servicio y célebres figuras políticas. Entre los primeros integrantes se destacaron Milonga Pellegrini, Niko Toledo, el Gordo Romano, el Ñato Castañeda con su piano y Pablito Molouny. Incluso los gobiernos de turno se preocupaban ante la llegada de septiembre. La broma alcanzaba a todos.

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Por la documentación analizada, se sabe que muchos jóvenes años, serían luego figuras públicas. En el recuerdo quedan nombres como Horacio Guzmán, José Humberto Martiarena, Roberto Corro, Roger Zenarruza, Hugo Navea, Viborita César Aguiar, Tarrito Cuñado, entre tantos otros.

Junto al Vejigazo se publicaban revistas con versos divertidos, como aquel que decía: "Lo llaman Tarrito al más chico de la tropa / piensa crecer un poquito por encima de la ropa".

¿Por qué desapareció? Como suele ocurrir con lo que causa risa, pero molesta a algunos, se tomó la decisión de suspenderlas, bajo el argumento que los abusos estudiantiles generaban enfrentamientos. Las autoridades del Colegio criticaban que los profesores fueran motivo de burla: los imitaban al caminar, al hablar o ironizaba sobre situaciones cotidianas, como aquel marido que diariamente buscaba a su esposa -profesora de inglés- llevando un paquete muy chico de masas para ella.

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La sanción se dictó "de por vida". Cuando las promociones del año 1956 intentaron revivir la velada teatral, las autoridades volvieron a censurarlos aplicando el mismo decreto del año 1947. Esta drástica prohibición obligó a los estudiantes a buscar nuevas formas de festejar en septiembre, impulsando a partir de 1949 los desfiles de carrozas y elecciones de reinas, año en que el ministro de Educación de la Nacion visitó la Provincia declarando a Jujuy como sede de la Fiesta Nacional de los Estudiantes.

En el año 1959 se pretende resucitar el Vejigazo con permiso del rector profesor Oscar Marín y el gobernador Horacio Guzmán - exvejiga-, quien apoyó y ayudó para el armado y la publicación de la revista que se haría en la imprenta de la cárcel, encargándose a los periodistas del diario Pregón Ramiro "Gordo" Osinaga y Zamora su confección. La revista fue por demás excesiva en comentarios y la presentación en el teatro Mitre de mal gusto, con abusos y groserías que llevaron a su fin. Y se perdió una etapa que se mantiene en nuestra memoria, los que tuvimos la suerte de vivirlo con gracia y respeto narrado por el periodista y amigo Plinio Lopez.

íCómo olvidar la carroza del Colegio Nacional en el desfile del año 1959! Se construyó un cisne estupendo con yeso y madera y su reina una belleza como Marta Zenarruza. Esperando la resolución del jurado los estudiantes Nacional, convencidos de ganar no salían del asombro que el primer premio le dieron a otra carroza. Se dispuso de inmediato destruirla quedando grabado como uno de los actos de mayor rebeldía y pasión estudiantil, en que trajo la suspensión de los carroceros y la amenaza que perderían el año. El profesor José Antonio Casas manifestó su desagrado con la amenaza de hacer conocer al Ministerio de Educación de la Nación de semejantes actos de grosería y desparpajo, pero no llegó a concretar.

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En el mismo desfile y atrás de los compañeros que acompañaban a Marta Zenarruza no se puede olvidar la presencia del alumno Martín Alberto Ibáñez Novion, arriba de su "Pochoneta", (una motoneta Siambretta) emulando a quien fuera presidente Juan Domingo Perón, apodado como "Pocho", con su clásica gorra. Lo acompañaba Carlos Perovic, vestido de mujer con las piernas cruzadas representando a las chicas de la Unión de Estudiantes Secundarios - UES. Esta irreverencia demuestra la picardía de la promoción del Colegio que no perdonaba, nutriéndose del contexto político y cultural de país para transformarlo en humor.

Pero los estudiantes no detenían sus impulsos y el Vejigazo se hizo: Yoyo con sotana de su tío abuelo, Pato Antoraz vestido de mujer viuda con su riguroso vestido negro, Fatiga como señora gorda esposa de un militar, y Baby ejecutando en el piano "torna a sorriento".

En el año 1960 se decidió participar con humor satírico (heredado de la vieja tradición de "El Vejigazo"), sin gastar tiempo ni esfuerzo ni soldar estructuras o armado de figuras haciendo una parodia de los desfiles tradicionales. Se consiguió un chasis de camión desnudo con la "Carroza Humana o la de las reinas truchas". Se saltó al carruaje vestidos de mujer, llevando vestidos vaporosos prestados, pelucas improvisadas, maquillajes exagerados y bandas cruzadas, de las reinas truchas para sorpresa y risa de todo el público, que colmaban las calles del centro. . . ¿Quiénes se animaron? Oscar Insausti, Gringo Pellegrini, Carlos y Leon Rey, Gordo Barros, Chivo Fascio, Fernando Zurueta. El resto de compañeros caminando atrás de la carroza acompañando la algarabía gritando con alegría Jorge Armando Arnedo, Mingo Navarro, Julio Farfán, Andrés Rivarola, Oscar Tomás Aisama, Raúl Maciel, Hugo Alba, Juan Carlos Mohr, Pato Antoraz, Hugo Pemberton, Cuco Buitrago, Julio Laguna, Julio Coronel, Hugo Alba, Arraya, "Mamut" Scramoncin, y por supuesto las compañeritas Jennifer Rush, Lita Gius, Nene Canetti, Beba Luna, Elda Juárez, Hilda Varela, desde la vereda contemplando y aplaudiendo las picardías con saludos exagerados a la multitud.

Lejos de generar polémica, esta humorada fue tomada de excelente manera por los jujeños de la época, quienes celebraron la picardía, el ingenio y la capacidad de los estudiantes del Colegio Nacional para reírse de las formalidades de la fiesta tras haber vivido años tan tensos. Fue una muestra de que el espíritu del estudiante jujeño combina tanto la pasión por el trabajo como el humor sano y la irreverencia.

No se puede cerrar este recuerdo sin un reconocimiento al siempre querido rector, profesor Oscar Marín, cuando les decía despidiendo a sus egresados: "Hoy nos reunimos para celebrar la culminación de una etapa fundamental en sus vidas. Al verlos listos para recibir sus títulos de bachilleres, es imposible no recordar el camino recorrido juntos en su Colegio. Este no ha sido simplemente un edificio de aulas, pizarras y pasillos; ha sido el escenario de sus primeros desafíos, donde descubrieron sus pasiones, forjaron amistades que desafiaron al tiempo y aprendieron a levantarse de cada caída. Pasaron de ser niños curiosos a jóvenes con criterio. Al cruzar hoy nuestras puertas, les pido que lleven al Colegio siempre con ustedes, como una parte viva y activa de su identidad. Su sentido de la justicia, su curiosidad intelectual y sus valores humanos llevan el sello de estas aulas. Las instituciones no se miden por el grosor de sus paredes, sino por la huella que dejan en sus estudiantes y el impacto de estos en la sociedad. Ustedes son nuestras mejores credenciales. Una parte de nuestra esencia se marcha hoy con cada uno de ustedes".

íQué lección de vida! Todos seguimos siendo parte de este querido establecimiento.

Este tipo de detalles orales son los que salvan la verdadera historia de la Fiesta Nacional de los Estudiantes, esa que no sale en los decretos oficiales pero que vive en el recuerdo de los canchones y las familias carroceras. íY gracias por compartir tantos lindos recuerdos! (Autoría Fernando Zurueta).

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#educacion#2026#colegio#nacional#vejigazo#los#recuerdos#antano#jujuy
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