Beto Coral denunció que ha sido víctima de presuntos malos tratos tras su detención en Estados Unidos
El activista afín al petrismo dijo que pasó la noche en un centro de detención después de haber sido llevado en una camioneta en la que preguntó varias veces a dónde lo trasladaban. En ese trayecto, temió incluso ser enviado fuera del país

Por Francy Agudelo
Agrega Infobae a tus medios preferidos en Google
La denuncia del ciudadano colombiano Beto Coral sobre su detención por parte de agentes federales de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI, por sus siglas en inglés) en Estados Unidos el 16 de junio de 2026, expusó un punto de fricción más grave que el arresto en si.
El activista político aseguró que fue trasladado encadenado, sin información sobre su destino y sin que le leyeran sus derechos en el momento del procedimiento, una secuencia que, según su relato difundido por el periodista Daniel Coronell, lo dejó bajo trato de presunto delincuente pese a que insistió en que tenía documentos y que no había cometido un crimen.
Coral sostuvo además que pasó la noche en un centro de detención después de haber sido llevado en una camioneta en la que preguntó varias veces a dónde lo trasladaban. En ese trayecto, temió incluso ser enviado fuera del país.
Al recordar el traslado, contó que intentó saber desde el inicio cuál era su destino. "Me subieron solo a un van que yo le preguntaba a dónde iba, que yo tenía derecho a saber", dijo Beto Coral.
Ese tramo del relato muestra que su reclamo no se concentró solo en la detención, sino en la falta de información durante el procedimiento. Coral añadió que insistió con la misma pregunta mientras avanzaba el recorrido y que la incertidumbre aumentó cuando no reconocía con claridad hacia dónde se dirigían.
En esa misma secuencia, describió las condiciones físicas de su custodia. "Iba encadenado de pies y de manos". El colombiano vinculó ese traslado con un temor inmediato: que lo movieran fuera de Estados Unidos sin aviso. Según su relato, llegó a pensar que podían llevarlo "a México" mientras trataba de identificar la zona por la que circulaban.
Otro de los núcleos de su denuncia apuntó al momento en que, según dijo, recibió información formal sobre su situación. Coral aseguró que durante la detención no le leyeron sus derechos y que esa instancia ocurrió recién cuando ya estaba bajo encierro.
"Ya me habían leído mis derechos y ya me habían dicho la razón por la cual me están deteniendo. Yo me lo pido a las ocho de la mañana, me lo dicen a la una", dijo Beto Coral en declaraciones difundidas por Daniel Coronell. La frase sitúa una demora de cinco horas entre su pedido y la comunicación que, según su versión, esperaba desde el inicio.
En ese pasaje, Coral también intentó diferenciar su situación de la de una persona acusada de un delito violento. "Yo tengo mis documentos. Yo no soy un criminal, no soy un animal", dijo Beto Coral en declaraciones difundidas por Daniel Coronell.
El activista describió que, una vez en el centro de detención, quedó encerrado solo en una celda y pasó allí la noche. Según su relato, permaneció aislado en una sala para uso individual mientras seguía con restricciones físicas.
Coral incluyó además una acusación sobre las condiciones de trato durante esas horas. "Le dije: 'Mire, por favor, deme agua'. Y ellos no querían ni darme un agua", dijo Beto Coral en declaraciones difundidas por Daniel Coronell.
Su testimonio sumó una percepción sobre cómo fue presentado ante los agentes que lo custodiaban. "Yo no sé qué les dijeron a ellos, que yo era un delincuente", dijo Beto Coral en declaraciones difundidas por Daniel Coronell.
En la parte final del relato, el activista sostuvo que nunca había atravesado una situación de ese tipo y que permanecía todavía encadenado de pies y manos cuando reconstruyó lo ocurrido. También afirmó que le entregaron una camiseta y que con eso pasó la noche en el centro de detención.


