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Belgrano y la creación de la bandera

Por Antonio V. Castiglione, Presidente del Instituto Belgraniano de La Banda (especial para El Liberal).

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Belgrano y la creación de la bandera 
Belgrano y la creación de la bandera 

Por Antonio V. Castiglione, Presidente del Instituto Belgraniano de La Banda (especial para El Liberal).

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Belgrano y la creación de la bandera  Belgrano y la creación de la bandera

En 1811, las Provincias Unidas se encontraban en una situación bastante complicada. La participación de los representantes -diputados- provinciales al Congreso Constituyente en las tareas propias de Gobierno y exclusivas de la Junta, llegó a provocar un caos. Por ello es que el 22/9/1811 se decidió crear un Poder Ejecutivo integrado por solo tres miembros, que luego se conoció como el 1º Triunvirato, integrado por Chiclana, Sarratea, Paso, y como secretario, B. Rivadavia.

En esos aciagos momentos patrios, el 13/1/1812 Belgrano recibió la orden de partir con su Regimiento nº 5, hacia Rosario, para instalar dos baterías situadas en las barrancas de ambas márgenes del río Paraná, a efectos de poder resistir los embates de las fuerzas realistas.

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Mientras él organizaba la tropa, y a los efectos de poder diferenciar a los dos bandos en combate -el patriota y el español-, pensó en la necesidad de que sus soldados tuvieren un distintivo con colores diferentes a los españoles (el rojo), para poder identificarse entre sí en plena batalla. Para ello propuso la adopción de una escarapela, lo que fue aceptado por el gobierno. Por decreto del 18/2/1812, se declaró que "la escarapela nacional de las Provincias Unidas de Río de la Plata será de color blanco y azul celeste". A partir del 23 de febrero, los criollos comenzaron a usar el nuevo distintivo.

Esa propuesta de Belgrano, su inmediata y unánime aceptación, más su lógica patriota, le hizo pensar al prócer que debía proceder a crear un símbolo patrio y ello motivó que se precipitara la cuestión. La escarapela era la hermana menor de la bandera y aquella estaba oficialmente aprobada!

El 26/2/1812, cuando estaba por instalar las baterías "Independencia" y "Libertad", Belgrano insistió al Triunvirato en que "las banderas de nuestros enemigos son las que hemos usado hasta ahora; pero ya que V.E. ha determinado la escarapela nacional con la que nos distinguiremos de ellos y de todas las naciones …", él se adelantó. Sin esperar respuesta a su consulta, el 27/2/1812 reunió a sus soldados frente a una bandera con los colores de la escarapela (celeste y blanco) y les hizo jurar fidelidad a ella.

El destino lo había ungido para dar a la República su emblema patrio y él no retrocedió ante esa responsabilidad, como tampoco lo hizo con ninguna otra.

El Jefe patriota deseaba coronar la inauguración de las baterías con un pabellón que fuere digno de esos dos nombres, que representaban las nuevas y grandes ideas. Y para ello, presentó una nueva enseña, escribiéndole al gobierno, que "siendo preciso enarbolar bandera y no teniéndola, mandéla hacer blanca y celeste, conforme a los colores de la escarapela nacional. Espero sea de la aprobación de V.E.".

La bandera fue izada por primera vez el 27/02/1812, en la villa del Rosario, a las seis y media de la tarde. En ese momento, Belgrano mandó formar la tropa sobre la barranca del río, en presencia del vecindario. Cabe mencionar que la persona que confeccionó y cosió la bandera, fue la Sra. María Catalina Echevarría de Vidal, junto con dos ayudantes, tarea que les tomó cinco días. Por cierto que las tres costureras estuvieron presentes también en el acto, especialmente invitadas.

El General, montado a caballo, levantó en alto su espada y dijo: "Soldados de la Patria, en este punto hemos tenido la gloria de vestir la escarapela nacional. En aquél -señalando donde estaba la batería "Independencia"- nuestras armas aumentarán sus glorias. Juremos vencer a nuestros enemigos interiores y exteriores, y la América del Sur será el templo de la INDEPENDENCIA y la LIBERTAD. En fe de que así lo juráis, decid conmigo: ¡Viva la Patria!". Y los soldados así lo hicieron, vigorosamente.

El izamiento de la enseña en ambas baterías fue saludado con una salva de artillería.

El símbolo representa al pueblo de la Nación y a su gobierno. Como tal es, pues, emblema de soberanía y de identidad.

Belgrano enarbola la bandera en el río Paraná (27/2/1812).

Origen de los colores:

Según las palabras que el mismo Belgrano dejó escritas, la bandera fue "blanca y celeste, conforme a la escarapela nacional", aunque sin especificar cómo se dispondrían estos colores, lo cual dio lugar a múltiples interpretaciones. Otros autores opinan que eran los colores del cielo. Otros, aunque sin respaldo documental, afirman que son los colores de la Casa Real española (Borbones).

Respuesta y severa reprobación:

El mismo día 27, Belgrano comunicó al Triunvirato lo realizado ese día y solicitó su aprobación. Pero no se imaginaba la respuesta: llegada esa comunicación al Triunvirato, el secretario Rivadavia le envió una respuesta reprimiéndole duramente por su temeridad. -"¿Pero no ve el osado que con ese trapo sin castillos ni leones compromete al gobierno? ¿Pero no comprende el insensato que él es un simple general y debe obediencia a su gobierno, y su gobierno no quiere una bandera nueva?. Sí, lo ve; sí, lo sabe; sí, lo comprende. Por eso mismo quiere que de una vez alcemos el estandarte de rebelión contra el rey". Es por ello que la reacción del gobierno no se hizo esperar, y la desaprobación de lo actuado por Belgrano fue instantánea, con fecha 3 de marzo.

En esa misiva de Rivadavia, el Triunvirato le hizo saber que "ante este grave asunto, … oculte disimuladamente esa bandera y la subrogue con ésta que se le envía, que es la que se utiliza en la Fortaleza, procurando en adelante no prevenir las deliberaciones del Gobierno en materia de tanta importancia". El gobierno no solo que lo desautorizó, le ordenó "ocultar ese trapo", sino que además lo amenazó con un mayor castigo, en caso de atreverse a reincidir.

Esta resolución reprobatoria enviada a Belgrano, -repetimos- no le llegó a tiempo para que él pudiera leerla y enterarse de su contenido. Ocurre que el mismo día que Belgrano había enarbolado su bandera en Rosario, fue designado Capitán General en jefe del Ejército del Perú, en reemplazo de Pueyrredón, que se encontraba convaleciente, por lo que debía partir urgentemente. Su misión era sustituirlo y tratar de recuperar las valiosas minas de plata de Potosí. Recibió esa comunicación el 29/2, y partió hacia el Norte el 1º de marzo, en un viaje penoso en diligencia y recostado en ella, puesto que estaba afectado por sus dolencias. Llegaron a Tucumán el 19 de marzo y el 26 asumió el mando del ejército, que se encontraba en retirada y desmoralizado.

En Jujuy, la bendijo el canónigo Gorriti (1812).

Tres meses más tarde, el día 25/5/1812, en ocasión del segundo aniversario de la Revolución de Mayo, estando Belgrano con su tropa en Jujuy, aprovechó la oportunidad para presentar nuevamente su bandera celeste y blanca. Esta era su segunda bandera y a la vez, la primera del Ejército del Perú. A la primera, que él creía aprobada, la había dejado precisamente en Rosario.

Ese día, a primera hora, las tropas marcharon hasta el Ayuntamiento y la enarbolaron en sus balcones, en reemplazo del estandarte real, siendo su presencia saludada por 15 cañonazos. Luego de ello, el abanderado y sus dos escoltas se trasladaron a la iglesia Matriz, donde fue bendecida por el canónigo Juan Ignacio Gorriti.

Al ponerse el sol, Belgrano tomó la bandera en sus manos y arengó: "Soldados, el 25 de Mayo será para siempre un día memorable en los anales de nuestra historia, y vosotros tendréis un motivo más de recordarlo, cuando en él por primera vez, veis en mi mano la Bandera Nacional, que ya os distingue de las demás naciones. No olvidéis jamás que vuestra obra es de Dios".

Tres días más tarde (el 29), y siempre Belgrano ignorando la resolución de desaprobación de la nueva insignia, escribió entusiasmado al gobierno informando de esos actos.

Aquí afloró nuevamente la religiosidad de Belgrano, cuando recuerda a sus soldados que "nuestra obra es de Dios, que él nos ha con concedido esta bandera, que nos manda para que la sostengamos". "No es obra de los hombres, es obra de Dios omnipotente".

Fue entonces nuevamente reprendido por el Triunvirato (Rivadavia, 27 de junio), quien le pide "repare el tamaño desorden" (¡así le llamaba a la creación de la bandera!), previniéndole que será la última vez que le tolera esa falta de respeto a su autoridad.

El día que recibió la comunicación, "Belgrano se recluyó en la casa donde se alojaba, derramó en su soledad viriles lágrimas, mientras contestaba al gobierno en una nota donde parece gemir el alma entera de la patria" (R. Rojas, Belgrano). Tras la aclaración al gobierno (18 de julio) de no haber recibido la orden del 3 de Marzo, a la vez que explica la medida tomada, para reanimar el espíritu de las poblaciones que ofrecían recursos y colaboración.

Y decide reservar la bandera. Profetizó entonces manifestando que "si acaso me preguntaren por ella, responderé que se conserva para el día de una gran victoria". Y allá lejos, acaudillando al pueblo estremecido de coraje, ella reaparecería en el bautismo de gloria, el 24 de Setiembre, en Tucumán, y más tarde en Salta, en los Andes, Chacabuco, Maipú y en Lima.

Río Pasaje o Juramento (13/2/1813).

El 13/2/1813, luego de acampar a orillas de la margen norte del río Pasaje, en Salta (inmediatamente denominado río "Juramento") Belgrano hizo jurar a sus tropas del Ejército del Norte fidelidad a la Asamblea General Constituyente del Año XIII, frente a su bandera.

La bandera fue oficializada por decisión del Congreso de Tucumán (el 20/7/1816) para representar a las Provincias Unidas de Sudamérica, conforme consta en la ley que así lo estableció. En 1818, otra decisión del Congreso General dispuso que, en su versión de guerra -que estaba reservada para uso gubernamental-, incorporara un sol en el centro. Para su diseño se apeló al que figuró en las primeras monedas patrias (1813). En 1985, por ley nº 23.208, se extendió su empleo a toda la civilidad. En la actualidad la Bandera Oficial de la Nación (tal su denominación), es de uso civil y particular, e institucional (la emplean los tres poderes del Estado, organismos descentralizados y las Fuerzas Armadas).

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