Asignación Universal por Hijo: cuáles son las provincias que cobran un diferencial
En octubre, la AUH subirá un 1,66% y habrá nuevos montos para hijos con discapacidad y una zona geográfica en particular.

Resumen para apurados
La Asignación Universal por Hijo (AUH) cubre a aproximadamente cuatro millones de niños, niñas y adolescentes y a más de 2.3 millones de adultos responsables que cobran el beneficio. En octubre, los beneficiarios recibirán un aumento correspondiente al Índice de Precios al Consumidor indicado en agosto, que fue del 1,66%. El incremento impactará también a los titulares de las provincias que cobran un plus.
En octubre, la Asignación Universal por Hijo será de $156.588 y la AUH con Discapacidad pasará a ser de $509.863. La Asignación Familiar por Hijo subirá a $78.304, mientras que la Asignación Familiar por Hijo con Discapacidad subirá a $254.943. Los montos indicados son por cada hijo y corresponden al 100% del valor general de la AUH en el caso de las dos primeras y al primer rango de ingresos, en el caso de las dos últimas.
El importe mensual de la AUH no será el mismo para los beneficiarios de todo el país. Para la Zona 1 se anunció un diferencial geográfico. La zona de la Patagonia percibirá un importe bruto mensual de $203.566. Con la retención preventiva del 20% que se aplica a todos los titulares, se depositarán $152.852,80 en cuenta. Esta delimitación corresponde a Río Negro, el partido bonaerense de Patagones, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
El monto para hijos con discapacidad para la Zona 1 alcanzará un total de $662.823. Se hará una retención de $132.764,40 y se depositarán $531.057,60 en las cuentas de los titulares.
El Complemento Leche o Plan 1000 Días para niños de hasta tres años subirá por movilidad a $59.063. La Tarjeta Alimentar se liquidará de forma automática a los titulares en $72.250 por un hijo, $112.299 por dos y $149.425 por tres, pero la movilidad no impacta en esta prestación.
La AUH renovó la forma de cobrar el 20% que se retiene en cada cuota. Ahora, los controles que quedaban a cargo de los titulares pasarán a estar a cargo de las entidades públicas. Así, los beneficiarios directos quedarán liberados de descargar, completar y presentar las planillas físicas en escuelas y centros de salud.
La medida busca agilizar la burocracia del trámite. El intercambio digital de datos de escolaridad, vacunas e instancias sanitarias se realiza de forma interna, por lo que se vuelven más sencillas las experiencias de las familias beneficiarias y se eliminan complicaciones derivadas de sellos o inconsistencias en los documentos impresos.


