Saltar al contenido
En vivo

Arruabarrena y su revancha en Boca: alivio y desconfianza

La salida de Úbeda generó expectativa, pero también temor. Los técnicos que suele elegir Riquelme no son del agrado popular y la llegada del Vasco dejó una extraña sensación. Por un lado, el consuelo de que no haya sido algo peor. Del otro, el recuerdo de un primer ciclo que no convenció.

3 min
CompartirWhatsAppXFacebook
Arruabarrena y su revancha en Boca: alivio y desconfianza
Arruabarrena y su revancha en Boca: alivio y desconfianza

La confirmación de Arruabarrena como nuevo director técnico de Boca provocó una serie de sensaciones: desde el alivio por el descarte de algunos candidatos que generaban terror hasta cierta desconfianza por los recuerdos de su etapa anterior. Nadie puede dudar que la salida de Úbeda y la llegada de Vasco descomprimieron una situación que ya no daba para más -e incluso se había estirado demasiado- y provocó una renovación energética en el hincha, como suele suceder ante cada cambio de entrenador. Reviven las esperanzas, pero a la ilusión hay que alimentarla y allí estará el principal desafío.

Desde hace mucho tiempo la vara está tan baja que con tan solo un poco de coherencia llegaron las primeras aprobaciones. A las lógicas salidas de Ánder Herrera y Cavani se sumó la promoción de Dylan Gorosito y otros dos juveniles (Rey Domenech y Flores) que piden pista. Además, en el primer día de pretemporada se les comunicó a Weigandt, Barinaga, Martegani y Janson que no serán tenidos en cuenta (y faltan más). El plantel necesitabaun recambio urgente y para esto se debe aprovechar el mercado de pases, con incorporaciones precisas y de jerarquía que estén a la altura.

Se sabe que al Vasco no suele temblarle el pulso, lo que puede llegar a ser un dato alentador por un lado y una amenaza por el otro. ¿Cómo será la relación con Riquelme? Se supone que en las charlas se tocó el tema de la división de poderes y la independencia en las decisiones, como para evitar chispazos que puedan terminar en explosiones. Sin olvidar que Román, en sus recordadas y esporádicas apariciones mediáticas, fue uno de los que más criticaba al equipo de Arruabarrena. Habrá que confiar en el "necesito una mano" que el presidente supuestamente le dijo al ofrecerle el cargo como gesto de que esta vez las cosas serán diferentes.

De aquella primera etapa (agosto de 2014 a febrero de 2016) queda el recuerdo de los dos títulos ganados (Campeonato y Copa Argentina), pero también de las dos eliminaciones con River y los flojos números en los clásicos: perdió ocho de los 14 que disputó y solo ganó tres. Y entre las derrotas está el aplastante 4-0 de San Lorenzo en la Supercopa Argentina. El cierre del ciclo fue muy triste, con una agonía que se estiró demasiado cuando ya había sobradas muestras de que la insistencia era solamente una pérdida de valioso tiempo.

Si ahora la esperanza está puesta en su crecimiento como entrenador hay que mencionar que desde ese momento se hizo cargo de equipos de Emiratos Árabes Unidos (también de la Selección de este país), Qatar, Egipto y Arabia Saudita. Además, llevaba casi un año y medio sin dirigir. Es cierto que todo esto no asegura nada. Para bien ni para mal. Aunque son datos que en caso de que las cosas no salgan de la mejor manera empezarán a pesar en la opinión del hincha y recaerán sobre quién lo contrató. Con el agravante de la impaciencia por los más de tres años sin estrellas y la reciente eliminación en la fase de grupos de la Copa Libertadores, luego de dos ediciones sin siquiera jugarla.

En el último tiempo la gente se acostumbró a que el destino del equipo sea una moneda al aire, sin fundamentos sólidos en los cuales apoyarse y muy alejado de la mística y el empuje característico que acompañaron al club a lo largo de la historia. El Vasco tiene su gran chance y ojalá que esta vez la pueda aprovechar. Necesitará mucha más inteligencia de la que demostró, tanto en sus declaraciones como en las decisiones. Hay sensaciones encontradas, pero su suerte será la de todos. Arruabarrena y su revancha en Boca: alivio y desconfianza.

#boca-juniors#boca#arruabarrena#riquelme#id735828#buenos aires
CompartirWhatsAppXFacebook

Más de Primera