Arruabarrena metió mano y le cambió la cara a Boca
El Vasco arriesgó con el ingreso de Sebastián Villa por Lautaro Blanco y el colombiano fue fundamental para la remontada.

El Vasco arriesgó con el ingreso de Sebastián Villa por Lautaro Blanco y el colombiano fue fundamental para la remontada.
Boca venció 3 a 1 a Recoleta por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana y encaminó una serie que se definirá el próximo martes en Paraguay. Pese a que siempre tuvo el dominio de la pelota, comenzó perdiendo y por momentos sufrió a causa de algunos errores individuales, un mediocampo descompensado y la distancia entre las líneas. Sin embargo, en el entretiempo Rodolfo Arruabarrena arriesgó, cambió a Lautaro Blanco por Sebastián Villa y el equipo lo dio vuelta en una ráfaga.
Es cierto que el rival ayudó. Antes del entretiempo, una sonsa expulsión de Wilfrido Báez dejó con diez a Recoleta. Ante esta situación, e imaginando que el conjunto paraguayo iba a atacar menos en el segundo tiempo debido a la ventaja y a la inferioridad numérica, el Vasco se la jugó: afuera el lateral izquierdo y adentro un delantero por ese sector.
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Tardó pocos minutos en surtir efecto. A los 49 minutos, Villa asistió a Santiago Ascacíbar con un centro desde la izquierda y segundos después hizo lo proprio con Milton Delgado desde la derecha. Más allá de la influencia en los goles, el ingreso del colombiano acomodó a Boca, ya que centralizó a Tomás Aranda a una posición de enganche clásico y tiró a la derecha a Leonel Flores, a quien se lo notó más cómodo por ese sector en sus primeros partidos como profesional.
Otra expulsión infantil del rival, en este caso de Dairoon Mosquera, terminó profundizando el dominio abrumador de un Boca que, pese a los tres goles, se quedó con sabor a poco luego de haber rematado ¡39 veces! al arco defendido por Nelson Ferreira.
"La expulsión finalizando el primer tiempo nos ayudó a tener un poco más de control y lo que les pedí en el segundo tiempo era tener paciencia, por suerte en los primeros minutos nos pusimos en ventaja y lo que dije anteriormente, me hubiesen gustado uno o dos goles más. Tuvimos las chances pero no se ha podido lograr, felicito a los jugadores", declaró un Arruabarrena que también admitió que "en este fútbol, los equipos regulares tarde o temprano sacan la diferencia".
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En busca de esa regularidad, el Vasco repitió el once por primera vez en su segundo ciclo y parece haber encontrado el equipo. Con el trío Paredes-Delgado-Ascacíbar en el que cada uno parece tener muy claro su rol -el capitán como eje, el juvenil como rueda de auxilio en defensa y ahora en ataque, y el Ruso como un segundo nueve-, los dos juveniles que aportan desequilibrio, frescura y desfachatez y un Merentiel que no está haciendo goles pero es importante para el funcionamiento, Boca encadenó cuatro partidos con buenos rendimientos.
El desafío para el entrenador será encontrar en los suplentes, importantes en esta intensa seguidilla de partidos, un nivel similar al que están mostrando los titulares. En el horizonte aparece Platense, el próximo sábado desde las 21.30, y más allá, el martes a las 19.00, la vuelta ante Recoleta en el Defensores del Chaco.


