Arruabarrena es lo mejor que le pasó a Riquelme
Hasta ahora, lo suyo tiene una alta calificación: anoche se cargó a un pesado, lleva un largo invicto y levantó el nivel de varios jugadores. Sin dudas, el mejor DT del ciclo.

Hasta ahora, lo suyo tiene una alta calificación: anoche se cargó a un pesado, lleva un largo invicto y levantó el nivel de varios jugadores. Sin dudas, el mejor DT del ciclo.
El Vasco conoce como nadie el Mundo Boca y es el mejor técnico de la era Riquelme, lo mejor que le ha pasado en estos años, sin dudas. Eso ya se nota pese a que hace muy poco que empezó a trabajar. Comparativamente con aquel Arruabarrena de la primera época, bajo la presidencia de Angelici, se lo nota más serio, más calmo, seguro, observando todo, sereno también y como sobrando. No sobrando la situación ni minimzándola, sino muy conocedor de todo lo que pasa a su alrededor. Toma decisiones firmes; había que elevar niveles de algunos jugadores y darles confianza y lo logró; había que agrandar el plantel poniendo jugadores jóvenes, lo hizo. Y no se fija en la cotización de los futbolistas. Juega el que está mejor. En el Boca de Arruabarrena funciona la meritocracia. Hasta aquí, por lo menos, la calificación de su trabajo es muy alta.
Este Boca que eliminó al San Pablo supo jugar. Ganó de local y empató de visitante -casi lo gana también-, no entró en provocaciones en el final y terminaron los once, algo que a Boca no le pasaba habitualmente. Sufrió un ratito al final, es cierto, por el gol que le hacen, pero eso es lógico, y supo sufrirlo también. Todo esto tiene que ver con la madurez que le impone el entrenador porque este era un partido pesado y así es la Copa Sudamericana. Partidos de pocos goles, parejos, equilibrados y donde el 1-0 de la ida terminó siendo sumamente importante. Esa victoria de la que que muchos dudaban. Y no, lo fundamental es ganar.
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Otra cuestión a resaltar es el invicto importante que lleva el equipo de Arruabarrena: son 13 partidos y la última derrota encima fue con O'Higgins, al que luego eliminó en los penales. La otra derrota fue Riestra y no hay más. Es cierto quye hay muchos empates (siete), tal vez más de la cuenta, pero es importante que el equipo no pierda, que tome confianza porque los triunfos traen triunfos. Y por otro lado hay empates como este, que valen muchísimo, que sirven porque se dan en el contexto de una serie. Todo esto genera que el equipo se vaya fortificando y crezca en confianza. Boca prácticamente no sufrió en el Morumbí y hasta mereció la victoria.
El equipo fue inteligente, aprovechó los momentos cuando el partido se los presentaba y lo hizo pese a las limitaciones en el mediocampo, con Paredes tocado y Delgado volviendo de una lesión. Y pese a que Velasco volvió a ser Velasquito. Lo de Flores termina siendo positivo porque metió una pelota bárbara para que Lozano definiera.
Fue una buena noche para el Mundo Boca. Está en las semifinales de un torneo internacional y, si bien no es la Libertadores, ganarle a un brasileño, dejarlo en el camino, cotiza.


