Arde la interna de la barra de Racing y una extraña reunión con disidentes de Independiente
La interna en la hinchada de la Academia vuelve a encender las alarmas en Avellaneda, mientras Seguridad sigue de cerca los movimientos de sus distintas facciones. En el Rojo, además, un episodio con entradas falsas durante la Copa Argentina terminó con 15 personas demoradas.

La interna en la hinchada de la Academia vuelve a encender las alarmas en Avellaneda, mientras Seguridad sigue de cerca los movimientos de sus distintas facciones. En el Rojo, además, un episodio con entradas falsas durante la Copa Argentina terminó con 15 personas demoradas.
Las aguas comienzan a bajar turbias otra vez por Avellaneda. Y no se trata del caudal de un arroyo del popular distrito, sino de las relaciones entre ambas barras, que empiezan a inquietar a la Seguridad Deportiva y tanto a Racing como Independiente. Más aún cuando esta noche la Academia hace de local frente a Banfield, pero sobre todo con la mirada puesta en el partido del próximo miércoles ante Belgrano, por los octavos de final de la Copa Argentina, que se jugará en San Luis.
La situación viene de arrastre desde que al líder de la barra académica, Leandro Paredes, le aplicaron el derecho de admisión en marzo pasado y por tiempo indeterminado, después de que agrediera en la platea del Cilindro, junto a otros simpatizantes, a Walter Alagastino, ex referente de La Guardia Imperial.
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Por entonces, ante la posibilidad de que sus rivales internos intentaran tomar el poder aprovechando esta situación, el líder de Los Pibes de Racing rearmó su grupo y puso al frente a Martín Ramírez, quien en la práctica oficiaba como su secuaz. Además, formaba parte del núcleo duro de Villa Corina, el barrio que hoy domina la popular después de haber desplazado tiempo atrás a la gente de Racing con ascendencia, sobre todo, en Dock Sud.
El problema se veía venir porque Ramírez no es justamente un hombre dado a la palabra y la concordia, sino todo lo contrario. Durante estos meses, si bien transmitía el mensaje de Paredes, endureció las relaciones con los otros bandos que conforman la barra.
A tal punto llegó la situación que, enterados del malestar interno y ante la posibilidad de que se produjera una rebelión generalizada, personas vinculadas a la Seguridad del club hablaron con funcionarios del Municipio, de la Policía y de la Provincia para saber si existía alguna chance de indultar a Paredes y permitirle regresar a los estadios. "Ninguna, sería un escándalo", fue la respuesta.
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Ante esto, y viendo que el panorama no mejoraba, hicieron un intento para que le levantaran la prohibición de concurrencia a Braian Paredes, el hermano dos años menor del líder, con la intención de que fuera él quien pudiera pararse en el centro de la popular y calmar la situación.
El problema es que Pachu, tal su apodo, arrastra causas judiciales desde hace tres años y tampoco parece viable que pueda recibir la venia. Así las cosas, si Ramírez no cambia sus modos, nadie sabe cuánto tiempo más podrán esperar las otras terminales que hasta ahora permanecen bajo el mando de Los Pibes de Racing.


Algunas de ellas proponen el ascenso de un barra de la vieja escuela que pasó por todas las etapas, fue hombre del histórico líder de La Guardia Imperial, Raúl Huevo Escobar, y desde hace tres años se metió en la estructura de la nueva barra brava.
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En medio de todo esto, y como una forma de mostrar su poder de fuego ante los rumores de rebelión, el fin de semana Leandro Paredes realizó una reunión en el club Pinocho de Villa Corina, donde juntó a 200 soldados que le juraron lealtad absoluta. Entre quienes participaron del mitín estuvo Rubén Castiñeiras, más conocido como el Pepo, fanático de la Academia.
Lo llamativo es que en el ágape también hubo un grupo del sector disidente de la barra de Independiente, denominado Del Rojo de Verdad, cuyos integrantes son de la zona. El hombre más visible que estuvo presente fue Eduardo D'Aquila, alias Pachi, quien en 2018 fue detenido acusado de integrar una asociación ilícita junto a Pablo Bebote Álvarez y otros 18 barras, aunque finalmente quedó fuera del proceso judicial.
Pachi había sido tentado para volver a la tribuna el año pasado con la facción no oficial de la barra, pero había manifestado que no estaba en sus planes. Se verá si esta reunión tuvo que ver solamente con una jornada de relación barrial o si es el comienzo de otra historia.
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Y hablando de Independiente, en el partido del miércoles pasado por la Copa Argentina, que terminó con derrota por 4-0 frente a Atlético Tucumán, también se dio una situación muy particular. Si bien la mayoría de la barra, como siempre, tenía sus tickets brindados por manos amigas de la dirigencia, hubo varios que intentaron ingresar con entradas falsificadas, algo que llamó poderosamente la atención porque hacía rato que no ocurría.
En el operativo conjunto entre la organización del torneo, la Policía y la Dirección Provincial de Seguridad en Eventos Masivos de Santa Fe, dirigida por Fernando Perevengo, fueron detenidas 15 personas en esta situación. A todas se les tomaron los datos para enviarlos al programa Tribuna Segura e imponerles, a partir de ahora, el derecho de admisión a todos los estadios argentinos por un período no menor a seis meses.


