Boca se ilusiona: Aranda y Bareiro podrían volver antes de lo pensado
El pibe se recupera de la operación por su fractura de peroné y el paraguayo de ser intervenido por una hernia de disco lumbar. Ambos evolucionan favorablemente y apuntan a poder estar en la semifinal de Copa Argentina.

El pibe se recupera de la operación por su fractura de peroné y el paraguayo de ser intervenido por una hernia de disco lumbar. Ambos evolucionan favorablemente y apuntan a poder estar en la semifinal de Copa Argentina.
Cuando todavía el mundo Boca sigue de festejo por la épica remontada ante Vasco da Gama en el Maracaná, hay dos futbolistas que siguen su proceso de recuperación y se ilusionan con una vuelta prematura a las canchas. Tomás Aranda ha respondido muy bien a cada etapa de su rehabilitación, al igual que Adam Bareiro, que también evoluciona favorablemente. Ambos apuntan a estar en condiciones para jugar la semifinal de la Copa Argentina contra Banfield el 14 de noviembre, una semana antes de la final de la Copa Sudamericana. Al igual que ocurrió con Leandro Paredes, podrían retornar mucho antes de lo previsto y hay ilusión.
Operado el 27 de agosto de una fractura de peroné, el hábil mediapunta de 19 años no perdió un día de trabajo y mostró grandes progresos en los últimos días. Los plazos para que un hueso suelde varían entre las 8 y las 12 semanas y la fecha confirmada del decisivo partido a jugarse en Colombia aparece en un horizonte cada vez más cercano.
Tal como demostró nada menos que con Paredes, Rodolfo Arruabarrena no lo arriesgará si no lo ve bien físicamente. Sin embargo, para cuando el Xeneize deba enfrentarse a Atlético Mineiro o Montevideo City Torque ya se habrán cumplido casi tres meses desde su intervención quirúrgica. Los tiempos darían muy justo, pero hay quienes sueñan con su regreso.
En un principio, la grave lesión que sufrió en un entrenamiento hizo creer que Aranda ya no jugaría hasta 2027 (de hecho, ese escenario todavía es posible), pero las primeras señales de su recuperación más el milagroso caso de Paredes (aunque no tengan ni un punto de conexión entre sí) hicieron envalentonar a algunos. Lo cierto es que aún le queda tiempo sin jugar y por ahora nadie tiene la intención de apurarlo.
El lugar que dejó vacante Aranda lo tomó inmediatamente Alan Velasco. De un nivel en alza hasta su desgarro, el ex-Independiente tuvo buenas actuaciones y en el Maracaná volvió a jugar después de tres semanas. La otra alternativa que baraja el Vasco es la de usar a Sebastián Villa y a Leonel Flores en simultáneo junto a Miguel Merentiel, con menos creación pero más explosión, tal como hizo en Brasil.
Por su parte, Bareiro fue un jugador clave en el primer semestre para Claudio Úbeda, pero un doble desgarro sufrido contra Huracán en el aductor y el recto anterior del abdomen izquierdo al que se sumó una hernia de disco lumbar impidieron que vuelva a tener minutos desde entonces.
Si bien también se lo esperaba para 2027 por este cuadro, motivo que incentivo a la dirigencia a incorporar a Enner Valencia a mitad de año, el atacante también podría sumarse al abanico de opciones de Rodolfo Arruabarrena mucho antes de lo que se pensaba originalmente.
Como sea, aún faltan tres semanas para el duelo con el Taladro y un mes para la ansiada final en Barranquilla, Colombia, y todavía es prematuro especular con la vuelta del pibe que se adueñó de nada menos que la 10 de Boca y con el goleador de la primera mitad del año. Por lo pronto, felices por los resultados y con confianza en el resto del plantel, en el Xeneize lo van a llevar de a poco y evaluarán su condición cuando se acerque el partido.

